Sociedad

Crisis, deuda y consumo

Estudio reveló que cada vez más familias se endeudan para comer y pagar la luz

Aunque algunos indicadores muestran rebote, crece la deuda de consumo y miles de hogares recurren a créditos, tarjetas y préstamos para cubrir alimentos, servicios y gastos básicos.

27 mar 2026

El endeudamiento de las familias argentinas dejó de estar atado a compras grandes o gastos excepcionales: ahora se usa, cada vez más, para cubrir lo básico. Alimentos, servicios, cuotas atrasadas y gastos corrientes aparecen hoy al tope de las urgencias de miles de hogares que ya no logran sostenerse sólo con sus ingresos.

La señal más fuerte del deterioro aparece en la vida cotidiana. Según un relevamiento privado, más de la mitad de los hogares no llega a cubrir sus gastos esenciales hasta la tercera semana del mes, mientras una parte importante reconoce haber tomado deuda en los últimos seis meses para seguir consumiendo.

El problema no es sólo endeudarse, sino cómo hacerlo y después cómo salir. El uso de tarjetas, créditos cortos y préstamos personales se volvió una salida frecuente, pero con tasas que en muchos casos resultan asfixiantes. Eso agrava el riesgo de mora y deja a muchas familias atrapadas en una rueda cada vez más difícil de cortar.

En paralelo, la mejora de algunos indicadores macroeconómicos no termina de reflejarse en el bolsillo. La recuperación de ciertos números de actividad convive con salarios que todavía corren detrás del costo de vida, un escenario que empuja a amplios sectores de la clase media y media-baja a financiar consumos que antes podían resolver sin crédito.

La fragilidad también empieza a sentirse en el sistema. A medida que crecen las dificultades para pagar, aumentan las alertas por morosidad y se profundiza una dinámica que ya no afecta sólo a sectores históricamente vulnerables. El endeudamiento para comer, pagar la luz o sostener otras obligaciones básicas muestra hasta qué punto se achicó el margen financiero de los hogares.

Con este cuadro elaborado por la consultora Centrix, la deuda de consumo dejó de ser un parche ocasional para convertirse en parte de la economía doméstica de todos los días. Mientras no mejoren los ingresos reales ni se alivie el costo del financiamiento, el riesgo es que cada vez más familias sigan llegando a fin de mes con la tarjeta, el préstamo o la refinanciación como única salida.

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