Sociedad

Números que preocupan

Nuevos datos del INDEC: el desempleo volvió a golpear al cierre de 2025 en Argentina

El organismo nacional de datos y estadísticas informó una suba de la desocupación al 7,5%, el peor dato para un cierre de año desde la pandemia, con más presión sobre jóvenes, Conurbano e informalidad.

19 mar 2026

El mercado laboral argentino volvió a cerrar un trimestre con señales de alarma. Según el informe del INDEC difundido este 19 de marzo, la desocupación trepó al 7,5% en el cuarto trimestre de 2025, por encima del 6,6% registrado entre julio y septiembre y también arriba del 6,4% del mismo período de 2024. El dato cortó la leve mejora que había mostrado el año pasado y dejó al cierre de 2025 con el nivel de desempleo más alto para un fin de año desde la salida de la pandemia.

Detrás de ese número aparece una foto más áspera de lo que sugieren algunos mensajes oficiales. El propio INDEC consignó que la tasa de actividad fue de 48,6% y la de empleo quedó en 45,0%, lo que marca un mercado laboral que no logra transformarse en una máquina de absorción de mano de obra aun cuando parte de la economía mostró cierta estabilización. En paralelo, distintos análisis privados estiman que el universo de personas desocupadas superó 1,6 millones, en un contexto de ingresos bajo presión y menor capacidad de los hogares para compensar la pérdida de empleo con changas o trabajos por cuenta propia.

El deterioro también se apoyó en la pérdida de puestos registrados. En la web oficial de la Secretaría de Trabajo figura que en diciembre de 2025 el total de trabajadores registrados llegó a 12,92 millones, con una variación mensual de apenas 0,1%, mientras que los asalariados privados bajaron a 6,20 millones y mostraron una caída mensual de 0,2%. Esa dinámica ayuda a explicar por qué el desempleo volvió a subir: el empleo formal no terminó de recomponerse y la mejora, donde existió, no alcanzó para sostener una recuperación robusta.

Otro dato que completa el cuadro es la calidad del trabajo disponible. Distintas publicaciones que relevaron el informe oficial señalaron que la informalidad rondó el 43% en el último trimestre del año, un nivel que confirma que buena parte de las nuevas inserciones laborales siguen dándose en condiciones precarias, sin estabilidad ni cobertura completa. No se trata sólo de conseguir empleo, sino del tipo de empleo que aparece en el mercado: más frágil, más atomizado y con menor capacidad para sostener ingresos.

Como viene ocurriendo en casi todas las crisis laborales argentinas, el golpe fue más fuerte entre los jóvenes. El relevamiento del INDEC mostró que el desempleo subió con más intensidad en la franja de 14 a 29 años, tanto en mujeres como en varones, y volvió a exponer la dificultad de ese segmento para acceder a trabajos estables. A nivel territorial, además, el Gran Buenos Aires volvió a figurar entre las zonas más castigadas, con tasas por encima del promedio nacional y un impacto especialmente fuerte en los partidos del conurbano.

Con este telón de fondo, el cierre de 2025 dejó una conclusión incómoda para el relato oficial: la desaceleración de la inflación y la promesa de reactivación todavía no se tradujeron en una mejora clara del empleo. El dato del INDEC mostró que la macro puede ofrecer señales de orden, pero el mercado laboral sigue en zona delicada, con más desempleo, más informalidad y mayor presión sobre quienes necesitan trabajar más horas o sumar otro ingreso para llegar a fin de mes.

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