31 ene 2026
Novak Djokovic volvió a hacer historia en Melbourne. con 38 años y una carrera colmada de récords, eliminó a Jannik Sinner, número 2 del mundo, en cinco sets electrizantes y se metió en la final del Abierto de Australia. El serbio buscará su 25° Grand Slam frente a Carlos Alcaraz, quien lo desafiará con su juventud y potencia.
La semifinal fue una batalla épica que duró más de cuatro horas, con Djokovic remontando momentos complicados y Sinner presionando como siempre. El serbio mostró su experiencia, control mental y resistencia física, dejando claro que, pese a los años, sigue siendo uno de los tenistas más temibles del circuito.
Para Djokovic, el camino no fue sencillo: avanzó en octavos por la retirada de Jakub Mensik y en cuartos sobrevivió a un doble set en contra ante Lorenzo Musetti hasta que el italiano abandonó por lesión. Cada obstáculo superado fortaleció al veterano, que aprovechó cada oportunidad y convirtió la tensión en ventaja.
El partido ante Sinner consolidó su hazaña: remontó alternando sets y finalmente se impuso 3-6, 6-3, 4-6, 6-4 y 6-4. El serbio recordó viejos duelos y destacó la intensidad del enfrentamiento, que recordó a su histórica final de 2021 contra Rafa Nadal, donde también batalló durante cinco sets interminables.
Djokovic llega a la final en su territorio favorito, con diez títulos individuales en Melbourne y la ambición de un 25° Grand Slam que lo convertiría en el hombre más veterano en la Era Abierta en ganar un major. Su próximo desafío será Carlos Alcaraz, quien llega con hambre de revancha y juventud para intentar frenarlo.
Con este triunfo, Djokovic reafirma que la edad es solo un número y que su leyenda sigue vigente. Derrotar al talentoso Sinner, que no conocía la derrota en finales de Grand Slam desde su primer título, es otra muestra de su dominio histórico y de que la gloria en el tenis puede durar mucho más de lo que muchos imaginan.
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