5 ene 2026
Los gremios estatales bonaerenses arrancan enero con la mirada puesta en la reapertura de las negociaciones paritarias, después de que el año pasado culminara sin mejoras salariales significativas ni el pago de bonos extra que compensen la pérdida del poder adquisitivo frente a la inflación. La expectativa sindical se concentra en una convocatoria formal del Gobierno provincial para discutir recomposiciones que permitan recuperar terreno perdido en 2025.
Desde fines de diciembre, Kicillof se reunió con dirigentes de los principales sindicatos estatales, docentes y judiciales, y expuso la “compleja situación económica y financiera” que atraviesa la provincia por los efectos de la política económica nacional. En ese encuentro se acordó mantener abierta la negociación paritaria existente, pero sin ofrecer aumentos concretos antes de enero.
La falta de un bono de fin de año y el atraso de los aumentos respecto de la inflación profundizaron el malestar entre las bases gremiales. Desde distintos sindicatos como ATE, AJB y el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB) remarcan que los salarios quedaron rezagados frente al avance de los precios y reclaman un llamado urgente a paritarias que contemple una recomposición real.
Durante la última semana de diciembre, la Provincia informó que la paritaria 2025 “continuará abierta” y que las conversaciones formales se reiniciarán en enero de 2026, aunque sin ofrecer cifras concretas por el momento. La decisión generó críticas internas, ya que los sindicatos pedían avances antes del cierre del año para contener el impacto inflacionario en los ingresos.
Las negociaciones también pasaron por la Legislatura provincial, donde los gremios presionaron vincular la reapertura de paritarias con la aprobación del Presupuesto 2026 y la autorización para emitir deuda que permita financiamiento. Según sindicalistas, no habrá avances sustanciales en los salarios sin señales claras del esquema financiero y de gasto provincial para los próximos meses.
La situación bonaerense también se inscribe en un contexto general de tensiones salariales en todo el país, donde varias provincias debaten mecanismos de actualización por inflación, como cláusulas automáticas o negociaciones trimestrales, para dar previsibilidad a los ingresos públicos. Aunque algunos acuerdos provinciales recientes, como en Neuquén, avanzan con esquemas de actualización por IPC, la realidad financiera bonaerense dificulta propuestas similares por ahora.
Pese a las dificultades, en otros sectores y momentos de 2025 la Provincia ya había acordado aumentos escalonados con algunos grupos, como un incremento salarial del 5% en tramos acordado con gremios docentes que aceptaron la propuesta oficial el año pasado, aunque este acuerdo también evidenció el compromiso de retomar negociaciones ante nuevas subas de precios.
Con la inflación proyectada en alza y una economía todavía débil, la semana que se inicia será clave para definir si Provincia y gremios pueden trazar un camino de negociación que contemple actualizaciones salariales concretas y mecanismos de revisión periódica, o si las tensiones se mantienen en un escenario de reclamos sin resolver.
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