El gobernador bonaerense Axel Kicillof y el diputado nacional Máximo Kirchner se reunieron ayer en La Plata en un encuentro sorpresa que se extendió por dos horas y no estaba en la agenda. El conclave tuvo por objetivo bajar la tensión entre ambos dirigentes y revisar el pacto que ubica al líder de La Cámpora como presidente del Congreso del PJ bonaerense.
Además, la cumbre se dio horas antes de la reunión del Consejo del PJ provincial, convocada para hoy a las 17 en la sede partidaria de la capital bonaerense.
Del encuentro participaron también la vicegobernadora de la Provincia, Verónica Magario, y los diputados bonaerenses Mariano Cascallares, Facundo Tignanelli y el intendente de Lomas de Zamora, Federico Otermín.
El encuentro se produjo después de meses de desconfianza mutua: la última vez que ambos habían hablado había sido para coordinar el velorio del Indio Solari en Avellaneda, y el sector bonaerense de La Cámpora había vuelto a catalogar al mandatario como "ingrato" y "desagradecido".
La reunión forma parte de una negociación que arrancó a comienzos de año y que derivó, el 24 de abril, en la asunción de Kicillof como presidente del PJ bonaerense en reemplazo de Máximo Kirchner.
En esta etapa final del proceso de reorganización partidaria, el liderazgo de La Cámpora será reconocido con la presidencia del congreso del partido, mientras que Leonardo Nardini, intendente de Malvinas Argentinas, seguirá al frente de la junta electoral.
El cónclave del consejo, que Kicillof presidirá, tiene como objetivo formal cumplir con los requisitos de la vida interna, entre ellos la convocatoria al congreso, que podría realizarse el 14 de noviembre aunque la fecha todavía no está confirmada.

El temario incluye además la autorización de la obra "Gaspar Campos" y un análisis de la situación económica, social y política del país. "No deberían existir problemas. Es cumplir con el reglamento del partido y poner la fecha del Congreso", dijo un intendente del conurbano cercano al gobernador según El Canciller.
Máximo no estará presente en la reunión del Consejo, pero sí asistirán consejeros del cristinismo como Fernanda Raverta, Santiago Revora, Iván Villagrán, Agustina Propato, Constanza Alonso, Alejandro Dichiara y Florencia Saintout.
En el kicillofismo admiten que el camporismo podría reclamar un pronunciamiento por la situación judicial de Cristina Kirchner, que días atrás no descartó volver a ser candidata a presidenta "cuando recupere mis derechos políticos".

La estrategia del Movimiento Derecho al Futuro es evitar la confrontación y que el encuentro pase rápido al olvido: el gobernador intenta diluir el impacto de la interna con silencio y concentra sus críticas en Javier Milei.
"A esta altura, el único acuerdo que se puede lograr es para instrumentar el proceso electoral. Si vamos a unas PASO o si hay que acordar. Pero esa discusión recién será el año que viene. El acuerdo político hoy es imposible", blanqueó una de las principales figuras del armado kicillofista.
Lo cierto es que se respiran aires de tregua entre el líder camporista y el gobernador, aunque la verdadera interrogante es cuánto durara y cuándo volverán las animosidades.