Roberto Baradel ganó las elecciones de la Central de Trabajadores y Trabajadoras de la Argentina (CTA-T), realizadas el martes 3 de noviembre en todo el país, y asumirá como secretario general en reemplazo de Hugo Yasky. La Lista 10, que encabezó el dirigente docente, consiguió más del 95% de los votos contabilizados y se impuso en las distintas provincias y regionales.
El resultado marca el inicio de una nueva etapa para Baradel, quien dejó la conducción de SUTEBA después de más de dos décadas para asumir la representación nacional de la central obrera. Su llegada también tiene una lectura política en la provincia de Buenos Aires, ya que mantiene un vínculo cercano con el gobernador Axel Kicillof y acompaña su armado dentro del peronismo.
La relación entre ambos dirigentes se expresó en distintas actividades y encuentros con referentes sindicales, donde coordinaron posiciones frente a las políticas del Gobierno de Javier Milei. Además, Baradel respaldó el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio impulsado por Kicillof para proyectar su liderazgo político. Ahora, esa articulación tendrá alcance en el escenario gremial nacional.

En territorio bonaerense, la Lista 10 Pablo Masciángelo, encabezada por Raúl Calamante, retuvo la conducción de la CTA de los Trabajadores con el 93% de los votos. La nómina se impuso en las 44 regionales de la provincia y tuvo como adjuntos a Silvana Scali, de CICOP, y Hugo Russo, de la AJB. En Quilmes alcanzó el 92,7% y en Lomas de Zamora el 89,3%.
La elección nacional contó con más de 2.600 mesas habilitadas y tuvo como principal competidora a la Lista 6 Multicolor, referenciada en la diputada nacional Romina Del Plá. La nueva conducción tendrá como adjuntos a Daniel Catalano, de ATE Capital, y Edgardo Llano, de APA. Por su parte, Yasky dejará la secretaría general, pero continuará en la estructura como responsable de Acción Política.
Con este recambio, Baradel quedará al frente de una central que reúne organizaciones como CTERA, la Asociación Judicial Bonaerense y CONADU, entre otros gremios estatales y de servicios. Tras conocerse los resultados, planteó que buscará fortalecer la unidad del movimiento obrero. Para Kicillof, la nueva conducción representa un espacio de articulación sindical en medio de las diferencias con la administración nacional.