La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) bonaerense volvió a escalar tras el conflicto por la organización de la Convención Provincial, convocada para el próximo 7 de noviembre en Baradero por el sector que conduce Pablo Nicoletti. La disputa enfrenta a Evolución con el abadismo y gira en torno a la legitimidad del encuentro, en un organismo clave para definir las alianzas electorales de 2027.
El conflicto se suma a las diferencias que persisten desde la renovación de autoridades partidarias, concretada a comienzos de 2026. En ese esquema, el abadismo quedó al frente del Comité Provincia, con Emiliano Balbín como presidente, mientras que Evolución y Futuro Radical consiguieron la conducción de la Convención. Un acuerdo que permitió superar la judicialización, pero no terminó con las tensiones internas.
Desde el sector cercano a Maximiliano Abad cuestionaron el carácter institucional de la convocatoria y denunciaron decisiones unilaterales por parte de Nicoletti. Dirigentes de la Mesa Ejecutiva objetaron que el programa y la organización del encuentro no fueron consensuados previamente. Por eso, impugnaron las actuaciones y rechazaron que la actividad represente una decisión del conjunto del radicalismo.

En cambio, desde Evolución defendieron la legalidad de la iniciativa y remarcaron que fue aprobada por mayoría en la Mesa Ejecutiva, con seis votos afirmativos contra tres. Además, sostuvieron que la convocatoria está abierta a todos los sectores partidarios y anticiparon que esperan reunir al menos a 144 de los 285 convencionales. El objetivo, aseguran, es debatir y construir un programa político propio.
Detrás del enfrentamiento institucional también aparece una discusión sobre el rumbo electoral de la UCR. Desde Evolución cuestionan la subordinación del partido a las estrategias del PRO y reclaman recuperar protagonismo con una propuesta propia. Del otro lado, el abadismo observa con desconfianza los movimientos de ese espacio y sus posibles acercamientos a sectores del peronismo vinculados al gobernador Axel Kicillof.
La disputa vuelve a exponer las dificultades del radicalismo bonaerense para construir una estrategia común. Con la mirada puesta en 2027, cuando estarán en juego municipios y bancas legislativas, la Convención aparece como un ámbito decisivo para definir el futuro partidario. La incógnita es si los distintos sectores lograrán acercar posiciones o si la UCR llegará nuevamente dividida a las próximas elecciones.