El gobernador Axel Kicillof aterrizará Jujuy la próxima semana, provincia gobernada por el mandatario radical de Carlos Sadir. La actividad se traduce como una nueva visita para expandir su armado federal y fortalecer su candidatura a presidente, aunque todavía insista en que no se postulará.
Según trascendió, la intención es que Kicillof combine reuniones políticas con referentes territoriales, sindicales y municipales, bajo un formato similar al de sus visitas a otras provincias, además de tender puentes y acuerdos con universidades.

Desde La Plata buscan que la jornada del mandatario bonaerense no quede absorbida por la interna local del Partido Justicialista (PJ), aunque esa situación será parte inevitable del contexto.
Es que, el PJ jujeño continúa bajo intervención judicial. El 5 de octubre, el juez federal con competencia electoral, Esteban Hansen, prorrogó por 60 días la intervención que encabeza el abogado Federico Prieto, ante la falta de una definición de la Cámara Nacional Electoral sobre las impugnaciones planteadas en el proceso interno.
La normalización partidaria quedó suspendida luego de que la Cámara Electoral frenara el cronograma de internas. La disputa enfrenta, entre otros sectores, a la Lista Celeste y Blanca, vinculada al diputado provincial Rubén Rivarola, y a la nómina que había quedado en carrera con el respaldo de la senadora nacional Carolina Moisés.


La crisis del PJ jujeño se arrastra desde 2023, cuando el partido fue intervenido por la conducción nacional. Durante ese período se postergaron elecciones internas, sanciones a afiliados, cuestionamientos a las autoridades partidarias y recursos judiciales.
Frente a este panorama, a comienzos de este año, la Justicia dejó sin efecto decisiones de los interventores políticos y dispuso una intervención judicial por 180 días, que continúa hasta el día de hoy.
En ese escenario, la presencia de Kicillof buscará fortalecer la relación con los sectores que promueven el Movimiento Derecho al Futuro (MDF), sin involucrarse, en la medida de lo posible, en la disputa judicial que atraviesa el pejotismo a nivel local.
El viaje a Jujuy será la continuidad de una agenda federal que Kicillof aceleró durante el último año, al visitar las provincias de Córdoba, Chubut, Santa Fe, La Pampa, Tierra del Fuego, Misiones, Chaco, La Rioja, Formosa y Corrientes.
Más allá de que el itinerario de campaña de Kicillof avanza a paso firme y el gobernador cosechó fotos con referentes tanto locales como internacionales, insiste constantemente con la idea de no confirmar su candidatura y continuar jugando al misterio, aunque dirigentes de su alrededor sí confirmaron la versión.