En medio de la ola de inseguridad que azota al municipio bonaerense de Lanús, el concejo de la localidad aprobó por mayoría la ordenanza para crear una nueva fuerza preventiva de carácter civil, que dependerá de la Secretaría de Seguridad Ciudadana y Ordenamiento Urbano. Desde la oposición cuestionaron al intendente, Julián Álvarez, y pusieron en duda la legalidad de la medida.
La iniciativa, impulsada con fuerza por la gestión del intendente Álvarez, logró salir adelante gracias a la mayoría oficialista, pero cosechó el rotundo voto en contra de los bloques de la oposición, quienes cuestionaron la efectividad de la medida.
El nuevo cuerpo de seguridad nace con el objetivo de reforzar la presencia en las calles ante el reclamo vecinal por los hechos de inseguridad, aunque su fisonomía y competencias civiles encendieron la polémica en el recinto.
De acuerdo con el proyecto aprobado, la Policía de Prevención Municipal tendrá características estrictamente locales y no operará como una fuerza de seguridad tradicional:
Sin armas de fuego: Al tratarse de un cuerpo de carácter exclusivamente civil, los agentes no portarán armas letales.
Enfoque de proximidad: Su función principal será el patrullaje disuasivo, la prevención del delito en centros comerciales y barrios, y la asistencia vecinal inicial.
Estructura y límites: Dependerá directamente de la Secretaría de Seguridad Ciudadana local y contará con un cupo inicial de hasta 100 agentes capacitados. No reemplazará a la Policía de la Provincia de Buenos Aires ni tendrá facultades para realizar investigaciones penales.
Los bloques opositores unificaron su rechazo basándose en argumentos institucionales y técnicos. Desde el espacio Vamos por La Libertad y La Seguridad advirtieron que los municipios bonaerenses carecen de la potestad jurídica para dar origen a cuerpos policiales autónomos.
Según argumentaron, la normativa local colisiona con la Ley Provincial 13.482 —que regula las policías en territorio bonaerense—, lo que podría derivar en futuras impugnaciones judiciales por inconstitucionalidad.
En sintonía con las críticas legales, concejales de la oposición sumaron duros cuestionamientos políticos a la gestión local. El edil Marcelo Villa calificó la iniciativa como un “maquillaje electoral”, señalando que la creación de este cuerpo civil no resuelve los problemas estructurales del distrito.
Por otra parte, el edil de la oposición puntualizó que la creación del cuerpo busca desviar la atención de la falta de articulación real con los recursos policiales de la Provincia.