El Municipio de Lanús (provincia de Buenos Aires) que gobierna el intendente Julián Álvarez elevó una licitación por $680.781.810 para renovar una cancha de hockey en el Parque Central Las Colonias, en Remedios de Escalada. Desde la oposición cuestionaron la idea, debido a la falta de transparencia en el proceso, el estado actual del campo de juego y el gasto que supone.
La obra corresponde a la Licitación Pública N°29/2026, segundo llamado, con apertura prevista para el 23 de septiembre. La primera convocatoria había tenido como fecha de apertura el 4 de septiembre y luego el Municipio volvió a licitar los trabajos.
La documentación establece que deberán retirarse 5.750 metros cuadrados de la “alfombra existente”, junto con la arena y las barandas actuales, para luego intervenir el suelo y avanzar con la renovación integral. Además, meses antes de la licitación, el propio Municipio promocionaba clases gratuitas de hockey en Las Colonias, lo que confirma que el espacio ya formaba parte de la oferta deportiva del parque.
Esto no implica, por sí mismo, que la obra sea innecesaria. El proyecto plantea justamente recuperar condiciones de seguridad, funcionamiento y calidad de la instalación. Pero sí cambia el eje del debate: no se trata de gastar casi $681 millones en construir una cancha donde no había ninguna, sino de realizar una intervención integral sobre una infraestructura existente y en uso.
La concejal de La Libertad Avanza Patricia Werenicz cuestionó la licitación impulsada por el Municipio de Lanús para renovar integralmente una cancha de hockey del Parque Central Las Colonias, con un presupuesto oficial de $680.781.810.
La edil aclaró que su bloque no cuestiona la práctica deportiva, sino la decisión de comprometer una suma de esa magnitud sin contar, según planteó, con todas las respuestas sobre el proyecto.
“Nosotros no estamos en contra del hockey ni del deporte. Estamos en contra de aprobar una inversión de casi $681 millones sin tener todas las respuestas”, sostuvo Werenicz, quien remarcó que el expediente fue analizado junto al equipo técnico del espacio antes de fijar una posición.
Entre los principales interrogantes, la concejal puso el foco en que se trata del segundo llamado a licitación. En ese sentido, reclamó conocer qué ocurrió con el primer proceso, cuántos oferentes participaron, qué propuestas se presentaron y cuáles fueron los motivos que llevaron al Municipio a realizar una nueva convocatoria.

Otro de los puntos señalados por Werenicz está relacionado con la antigüedad de parte de la documentación técnica. Según explicó, dentro del expediente aparecen documentos fechados en 2024, mientras que la contratación corresponde a 2026. Por eso, planteó si el diagnóstico sobre el estado de la cancha fue actualizado antes de establecer un presupuesto cercano a los $681 millones.
La concejal también reparó en el mecanismo económico previsto en el pliego. Si bien la contratación establece un sistema de ajuste alzado, el documento contempla modificaciones de ítems de hasta un 20% del contrato y trabajos adicionales que, previo acuerdo, podrían superar ese porcentaje y alcanzar hasta el 50% del monto contratado.
“Esto no quiere decir que necesariamente se vaya a gastar ese dinero adicional”, aclaró Werenicz, aunque consideró necesario conocer bajo qué controles podrían autorizarse esas modificaciones y cuál sería, en definitiva, el costo final de la obra para las arcas municipales.
Otro aspecto observado es el anticipo financiero del 20% previsto para el acopio de materiales. La cifra representa alrededor de $136 millones, por lo que la edil reclamó precisiones sobre los mecanismos de control y sobre qué materiales serían adquiridos mediante ese adelanto.

A esto sumó una observación sobre la visita de obra, que según el pliego tiene carácter opcional. Werenicz cuestionó que no sea obligatoria para los oferentes, dado que la propia documentación establece que permite conocer las características y el estado del predio y evaluar la magnitud de los trabajos.
La dirigente también pidió explicaciones sobre la solución hidráulica contemplada en el proyecto, que incluye trabajos de drenaje y conexión con la red pluvial existente. En ese punto, reclamó conocer qué estudios técnicos respaldan que la obra prevista resulte suficiente para las necesidades de la cancha.
Finalmente, Werenicz puso el foco en un aspecto que excede la ejecución de la obra: el costo de mantenimiento futuro. “¿Cuánto le va a costar al Municipio mantener esta cancha una vez inaugurada?”, planteó, al advertir que, una vez terminado el período de conservación previsto en el contrato, la infraestructura deportiva continuará generando gastos para el Estado municipal.
“Antes de aprobar una obra de esta magnitud tienen que estar claras tres cosas: por qué es prioritaria, cómo se llegó a ese presupuesto y cuál va a ser finalmente el costo para los vecinos, incluyendo las modificaciones y el mantenimiento posterior”, resumió.
En este mismo plano, la concejala anticipó que la bancada que integra no acompañará la iniciativa mientras las interrogantes sigan inconclusas. “Si todas esas respuestas están, no debería haber ningún problema en mostrarlas y explicarlas. Mientras esas preguntas sigan abiertas, nosotros como bloque no vamos a acompañar el proyecto”, dijo la dirigente libertaria de Lanús.