La Liga de Intendentes peronistas volvió a mover el tablero interno de Fuerza Patria con una reunión que mantuvo el jueves en Merlo junto al diputado nacional Máximo Kirchner, donde acordaron profundizar la estrategia de unidad de cara a las elecciones de 2027. En el encuentro participaron una decena de jefes comunales bonaerenses encabezados por el anfitrión Gustavo Menéndez, quienes además definieron ampliar el espacio con una impronta federal para incorporar a intendentes de otras provincias.
La cumbre reunió, además del intendente de Merlo, a Mariel Fernández (Moreno), Gastón Granados (Ezeiza), Juan Pablo García (Dolores), Marisa Fassi (Cañuelas), Federico Achával (Pilar), Nicolás Mantegazza (San Vicente), Esteban “Tito” Sanzio (Baradero), Hernán Arranz (Monte Hermoso) y Federico Otermín (Lomas de Zamora). El espacio también está integrado por Juan de Jesús (La Costa) y Federico Susbielles (Bahía Blanca), aunque ambos no estuvieron presentes en esta ocasión.
Durante la reunión, uno de los principales gestos políticos fue el respaldo explícito a Cristina Kirchner. Los intendentes expresaron su solidaridad con la exmandataria y apoyaron la presentación realizada ante las Naciones Unidas por su situación judicial, en una señal que busca mostrar cohesión entre distintos sectores del peronismo en un momento de reconfiguración interna.


La agenda también estuvo atravesada por las preocupaciones de gestión que enfrentan los municipios bonaerenses. Los dirigentes analizaron el impacto de las políticas económicas del gobierno de Javier Milei, con especial énfasis en el deterioro que, según plantearon, atraviesan las pequeñas y medianas empresas, el incremento de las tarifas de los servicios públicos y la eliminación del régimen de Zona Fría, factores que consideran incrementan la presión social sobre las administraciones locales.
Más allá del diagnóstico económico, el encuentro dejó una definición estratégica: la Liga buscará ampliar su representación convocando a intendentes peronistas de todo el país. La intención es construir una mesa de discusión con perfil federal que incorpore las demandas de los gobiernos locales y fortalezca una alternativa nacional con base territorial, una bandera que el grupo comenzó a instalar en las últimas semanas.
El acercamiento a Máximo Kirchner no fue un hecho aislado. En los días previos, la Liga ya había mantenido reuniones con el gobernador Axel Kicillof y compartido actividades con legisladores del kirchnerismo en el Congreso, en una secuencia que refleja la decisión de sostener diálogo con las distintas terminales del peronismo sin quedar alineados exclusivamente con un sector.
El trasfondo de estos movimientos está marcado por la carrera hacia 2027, donde el peronismo intenta recomponer su unidad frente al avance de La Libertad Avanza y un escenario político que comenzó a ordenarse con anticipación. Mientras el oficialismo nacional trabaja en consolidar alianzas y fortalecer su armado territorial, parte del peronismo busca cerrar filas entre sus principales referentes —Kicillof, Máximo Kirchner y Sergio Massa— para llegar con una propuesta competitiva a la próxima disputa electoral, con la provincia de Buenos Aires nuevamente como epicentro de la pelea política.