10/08/2026 - Edición Nº3602

En Foco

Internismo radical

Más interna en el radicalismo: nació “Construir”, el espacio que rompió con el abadismo y que contiene a intendentes

12:01 | El espacio integrado por militantes, intendentes y legisladores anunció que no reconocerá a la futura conducción de la Convención Provincial y cuestionó el acuerdo Lousteau-Abad.



El espacio Construir decidió no reconocer a la futura conducción de la Convención Provincial de la UCR bonaerense y anunció que no participará de ese órgano partidario, luego de la sesión realizada el sábado en el Club Atenas de La Plata. La ruptura expone nuevas diferencias dentro del radicalismo provincial, que había alcanzado meses atrás un acuerdo de unidad para evitar otra interna y avanzar con Emiliano Balbín al frente del Comité Provincia.

“Desde Construir hemos tomado una decisión política clara, no reconocer la legitimidad de la futura conducción de la Convención Provincial”, señalaron desde el espacio, al cuestionar el proceso que derivó en la conformación de las nuevas autoridades. La definición llega después de que el radicalismo bonaerense buscara mostrar una imagen de normalización institucional durante el encuentro del sábado, en el que también se puso en marcha formalmente la nueva Convención.

La discusión reabre una herida que la UCR había intentado cerrar en mayo, cuando los principales sectores acordaron una lista de unidad y evitaron las elecciones internas previstas para junio. Ese entendimiento incluyó a dirigentes vinculados a Maximiliano Abad, Martín Lousteau, Gustavo Posse y Daniel Salvador, además de otros sectores partidarios, y dejó a Balbín como titular del Comité Provincia.

Desde Construir apuntaron precisamente contra ese esquema de conducción y cuestionaron que el radicalismo vuelva a quedar condicionado por acuerdos entre los sectores de mayor peso. “Hace tan solo tres meses apostamos a una integración para ordenar el partido y buscar recorrer un camino de fortalecimiento y unidad. Hoy los encargados de conducirlo rompieron esa apertura y unidad”, plantearon. En particular, el documento señala al “acuerdo Lousteau-Abad” como una muestra de esa lógica interna.

El trasfondo de la disputa no es menor: la Convención Provincial tendrá un rol central en la definición de la estrategia política del radicalismo y, especialmente, en la discusión sobre eventuales alianzas rumbo a 2027. Antes del encuentro, Pablo Nicoletti, dirigente de Evolución y uno de los nombres vinculados a la conducción de ese órgano, había señalado que la discusión pasaría por determinar “qué frente político queremos construir y sobre qué valores”.

Con ese escenario, Construir busca diferenciarse de la conducción partidaria y reivindica una construcción desde los territorios. “La UCR no tiene dueños. No pertenece a una mesa de dirigentes ni puede reducirse a acuerdos entre unos pocos. La Unión Cívica Radical pertenece a sus afiliados”, sostuvo el espacio, que anticipó que continuará trabajando por fuera de la Convención y buscará “una alternativa propia con un proyecto bonaerense”.

La nueva tensión aparece justo cuando Balbín intenta convertir la tregua interna en una etapa de reconstrucción partidaria. Desde su llegada al Comité Provincia, el dirigente planteó fortalecer la presencia territorial y llevar al radicalismo a los 135 distritos, mientras la conducción comenzó a recorrer comités y ordenar la estructura partidaria.

Ahora, el desafío para la UCR será evitar que la unidad alcanzada en mayo vuelva a transformarse en una disputa abierta por el control del partido. La advertencia de Construir introduce un nuevo foco de tensión en una estructura que todavía debe definir su identidad electoral, su política de alianzas y el rol que pretende ocupar en la Provincia frente al peronismo y La Libertad Avanza.

“Nosotros seguiremos construyendo una alternativa propia con un proyecto bonaerense que no caiga en los populismos gobernantes de la provincia y el país”, concluyeron desde Construir. Con esa definición, el espacio dejó en claro que la rosca del sábado no cerró las diferencias internas, sino que abrió un nuevo capítulo de la disputa por el futuro del radicalismo bonaerense.

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