El presidente de la UCR bonaerense, Emiliano Balbín, encabezó el sábado en el Club Atenas de La Plata el relanzamiento de la conducción partidaria, ante más de un millar de militantes, dirigentes, intendentes y autoridades radicales, con el objetivo de mostrar una estructura unificada y preparar al partido para los desafíos electorales de 2027. La jornada también sirvió para constituir la nueva Convención Provincial.
El encuentro representó una nueva fotografía del radicalismo bonaerense después de meses atravesados por fuertes disputas internas. En mayo, los principales sectores lograron acordar una lista de unidad que llevó a Balbín a la presidencia del Comité Provincia y evitó la elección partidaria que había sido convocada para junio. El entendimiento incluyó a espacios vinculados a Maximiliano Abad, Gustavo Posse, Daniel Salvador y Evolución.
Sin embargo, la tregua provincial no significó el cierre definitivo de las diferencias. En los comicios partidarios de junio, 126 de los 135 distritos lograron consensuar sus autoridades, mientras que nueve municipios debieron resolver sus conducciones mediante internas. Mar del Plata, Morón, Bahía Blanca, Villa Gesell, Bragado, Lincoln, Luján, Mercedes y Tres Arroyos fueron algunos de los territorios donde la disputa llegó a las urnas.


Con ese antecedente, Balbín buscó imprimirle a su conducción una impronta territorial y de recuperación política. Durante su discurso, reclamó que los comités vuelvan a funcionar como espacios de elaboración de propuestas y no como ámbitos destinados exclusivamente a resolver las diferencias partidarias. En esa línea, planteó la necesidad de combinar la identidad de cada distrito con una estrategia común para toda la Provincia.
El titular del Comité Provincia también dejó una definición de peso sobre el futuro electoral del radicalismo. "Para poder acordar, primero hay que reforzar la identidad y ganar competitividad", sostuvo, al tiempo que reivindicó la intención de que la UCR vuelva a disputar espacios de poder en los 135 municipios bonaerenses. La apuesta se inscribe en una estrategia que la nueva conducción ya comenzó a desplegar con recorridas por distintas secciones electorales.


En ese escenario, la discusión sobre las alianzas aparece como uno de los principales desafíos para el partido. Balbín evitó cerrar anticipadamente una estrategia electoral y puso el acento en fortalecer primero el peso propio del radicalismo. La postura coincide con el proceso de reconstrucción que atraviesa la UCR a nivel nacional, conducida desde diciembre de 2025 por Leonel Chiarella, quien también viene reclamando mayor presencia territorial y una identidad partidaria vinculada a la gestión.
La actividad en Atenas funcionó así como el punto de partida formal de una nueva etapa para el radicalismo bonaerense. Además de Balbín, participaron Maximiliano Abad, Daniel Salvador, Karina Banfi, Walter Caruso, intendentes, concejales y dirigentes de distintas corrientes, junto al titular de la UCR Nacional, Leonel Chiarella. Con la estructura partidaria normalizada, la conducción radical buscará ahora transformar la unidad alcanzada en mayor presencia territorial y competitividad de cara a 2027.