Tras dejar la intendencia de Avellaneda para enfocarse en la carrera por la Gobernación bonaerense 2027, Jorge Ferraresi comenzó a recorrer distintos distritos con el respaldo del ministro de Desarrollo de la Comunidad bonaerense, Andrés Larroque, mientras en su municipio la oposición reclama que se declare la emergencia en seguridad. El concejal del PRO Lucas Yacob cuestionó al Ejecutivo municipal que conduce actualmente Magdalena Sierra y pidió reforzar los recursos y gestionar el desembarco de fuerzas federales.
El movimiento de Ferraresi abrió así un doble escenario político para el peronismo de Avellaneda: mientras el exintendente busca construir volumen provincial, su sucesora quedó al frente de la administración local en un contexto marcado por los reclamos opositores. La salida del histórico jefe comunal fue oficializada a comienzos de julio y su decisión estuvo vinculada con la intención de asumir nuevos desafíos políticos en la Provincia.
En paralelo, el dirigente del PRO elevó la presión sobre el gobierno municipal y presentó un proyecto en el Concejo Deliberante para declarar la emergencia en seguridad. Yacob sostuvo que la prevención del delito "se le fue de las manos" tanto a la gestión provincial como a la comunal y reclamó una reasignación de partidas para fortalecer las políticas de seguridad ciudadana.

El planteo opositor incluye, además, un pedido para que el municipio gestione ante el Gobierno nacional por la seguridad, cartera que comanda Alejandra Monteoliva, y el envío de efectivos de Gendarmería y Prefectura a los barrios considerados más vulnerables. La propuesta toma como referencia el despliegue de fuerzas federales implementado en Rosario y apunta a reforzar la presencia territorial frente al avance de los delitos violentos.
La ofensiva del PRO también busca instalar un debate sobre las prioridades presupuestarias de Avellaneda. Según Yacob, el Ejecutivo de Sierra debería destinar fondos extraordinarios a la prevención del delito y reforzar las herramientas municipales disponibles, en medio de una discusión que vuelve a poner la seguridad en el centro de la agenda política del Conurbano sur.
Desde el oficialismo, en tanto, la nueva etapa de gestión quedó formalmente en manos de Magdalena Sierra, quien asumió la conducción municipal tras la salida de Ferraresi. La intendenta participó recientemente junto a Axel Kicillof de una actividad en el distrito el 16 de julio, en lo que representó uno de los primeros actos del gobernador en el distrito con Sierra al frente del Ejecutivo en Avellaneda.
Mientras la disputa local suma un nuevo capítulo, Ferraresi avanza con su armado provincial. Su primer desembarco fuera de Avellaneda fue en Tres de Febrero, distrito gobernado por la oposición, y estuvo acompañado por la diputada provincial Ana Luz Balor, dirigente vinculada a la estructura de Larroque, quien ya había expresado públicamente su respaldo a una eventual candidatura del exintendente para suceder a Kicillof.
El dirigente del Movimiento Derecho al Futuro tiene además una agenda territorial que incluye visitas a San Nicolás, Chivilcoy, San Miguel, Tandil y Necochea, además de reuniones con intendentes y referentes de distintos sectores. La estrategia apunta a sumar kilómetros, respaldos y músculo político en una interna peronista donde también aparecen nombres como Gabriel Katopodis, Julio Alak, Federico Achával, Federico Otermín y otros dirigentes con aspiraciones para 2027.
De esta manera, la proyección provincial de Ferraresi empieza a convivir con una disputa doméstica que promete escalar en Avellaneda. Mientras el exintendente busca consolidarse como uno de los nombres del kicillofismo para la sucesión, el PRO intenta aprovechar el cambio de conducción para cuestionar la gestión de Sierra y colocar la inseguridad como uno de los principales temas de campaña de cara al escenario electoral que comienza a tomar forma.