El Gobierno nacional aceleró las negociaciones para impulsar una reforma política que elimine las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO), pero encontró un obstáculo clave en el PRO. Mientras Mauricio Macri ratificó su rechazo a la iniciativa, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, abrió conversaciones con la Unión Cívica Radical (UCR) y fuerzas provinciales para reunir los votos necesarios en el Congreso y modificar el sistema electoral antes de las elecciones de 2027.
La estrategia de la Casa Rosada apunta a reemplazar las PASO con un esquema que permita sostener la competitividad de las alianzas electorales sin recurrir a elecciones primarias. Entre las alternativas que analiza el oficialismo aparece la posibilidad de habilitar colectoras para las listas legislativas nacionales, una herramienta que permitiría a distintos espacios acompañar una misma candidatura presidencial sin resignar identidad propia. La propuesta forma parte de las conversaciones políticas que el Ejecutivo nacional mantiene con bloques dialoguistas para avanzar con la reforma.
Sin embargo, la iniciativa no convence al PRO. El espacio que lidera Mauricio Macri sostiene que las PASO continúan siendo el mecanismo más transparente para definir candidaturas dentro de las coaliciones y considera que reemplazarlas por colectoras podría generar distorsiones en la representación política. En ese contexto, los legisladores amarillos manifestaron reparos técnicos y políticos sobre el proyecto que impulsa el oficialismo libertario.

Ante esa resistencia, Santilli comenzó a explorar acuerdos con la UCR, donde la posición tampoco es uniforme. Mientras algunos gobernadores radicales se muestran abiertos a discutir cambios en el sistema electoral, otros dirigentes prefieren mantener algún mecanismo institucional que garantice la resolución de las internas partidarias. Esa diversidad de posturas convierte al radicalismo en un actor determinante para el futuro de la iniciativa.
En paralelo, el gobierno de Milei también busca respaldo entre los bloques provinciales e independientes, que podrían inclinar la balanza en ambas cámaras del Congreso. La intención del oficialismo es construir una mayoría sin depender exclusivamente del PRO, especialmente en Diputados, donde cada voto resulta determinante para avanzar con una reforma de estas características.
Con 225 votos afirmativos, 4 negativos y 0 abstenciones, se aprobó el Protocolo de Enmienda al Convenio entre el Gobierno de la República Argentina y el Gobierno de la República Francesa, a fin de evitar la doble imposición y prevenir la evasión fiscal en materia de impuestos…
— Diputados Argentina (@DiputadosAR) June 24, 2026
La discusión se desarrolla en un contexto de fuerte reorganización política tras la reciente llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. El funcionario quedó al frente de las negociaciones legislativas y recibió el mandato de acelerar las conversaciones para que el nuevo esquema electoral quede definido con suficiente anticipación al calendario de 2027, uno de los objetivos estratégicos del gobierno del presidente Javier Milei.

Por ahora, el desenlace permanece abierto. La postura de Mauricio Macri mantiene en suspenso el respaldo del PRO, mientras la Casa Rosada intensifica las negociaciones con la UCR y otros espacios dialoguistas para alcanzar los consensos necesarios. El debate promete convertirse en uno de los ejes centrales de la agenda parlamentaria en las próximas semanas, ya que de su resultado dependerá cómo se definirán las candidaturas en las próximas elecciones nacionales.