01/07/2026 - Edición Nº3562

Legislatura

“No me siento cómodo”

Polémica y denuncias: un diputado bonaerense afirmó que “cuenta los días para irse de su banca”

11:37 | En medio de supuestas denuncias por violencia de género y un pedido de desafuero, el legislador Lissalde aseguró que está "contando los días" para dejar su banca. Sus críticas al oficialismo reavivaron la polémica sobre su continuidad en la Legislatura.



El diputado bonaerense Ricardo Lissalde volvió a quedar en el centro de la escena política al asegurar que está "contando los días" para dejar su banca en la Cámara de Diputados de la provincia de Buenos Aires. Las declaraciones, realizadas en una entrevista radial, llegan en medio de un complejo escenario personal y judicial, marcado por un pedido de desafuero promovido por el Ministerio Público Fiscal en el marco de una causa por presunta violencia de género, además de su reciente alejamiento del Frente Renovador.

A un año y medio del final de su mandato, el legislador afirmó que ya no se siente representado por la conducción del espacio político al que perteneció durante años y cuestionó con dureza el funcionamiento interno de los partidos. Según expresó, las decisiones quedaron concentradas en un reducido grupo de dirigentes, lo que, a su entender, debilitó la participación política y alejó a la dirigencia de las demandas de la sociedad.

En ese contexto, Lissalde también reconoció que se desafilió del Frente Renovador a comienzos de este año y reiteró su rechazo a la suspensión de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) en la Provincia. El diputado sostiene desde hace tiempo que eliminar ese mecanismo fortalece el armado de listas por decisión de las cúpulas partidarias y limita la competencia interna dentro de las fuerzas políticas.

Sus cuestionamientos, sin embargo, quedaron opacados por la situación judicial que atraviesa. Semanas atrás trascendió que el Ministerio Público Fiscal solicitó su desafuero para avanzar con una investigación vinculada a denuncias por presuntos hechos de violencia de género. La causa tomó mayor repercusión luego de que se conocieran los testimonios de la denunciante y de su hija, quienes relataron episodios de violencia física y verbal que forman parte del expediente judicial.

En ese marco, una de las frases que más repercusión generó fue cuando comparó su permanencia en la Legislatura con la de una persona privada de su libertad, al señalar que siente que está "contando los días como preso" hasta concluir su mandato. La declaración provocó fuertes cuestionamientos desde distintos sectores políticos, que consideraron inapropiada la comparación teniendo en cuenta la gravedad de las denuncias que pesan sobre el legislador y la situación de las víctimas.

Pese al creciente desgaste político, Lissalde continúa ocupando su banca, ya que la Constitución bonaerense establece que una eventual remoción o suspensión de un legislador requiere un procedimiento específico dentro de la Cámara de Diputados, además del tratamiento del pedido de desafuero. Hasta el momento no hubo una definición parlamentaria sobre ese expediente, aunque la polémica volvió a instalar el debate sobre los mecanismos institucionales para abordar casos que involucran a representantes electos.

Mientras la investigación judicial sigue su curso, el futuro político del diputado aparece cada vez más condicionado. Sus críticas al oficialismo, la ruptura con el espacio que lo llevó nuevamente a la Legislatura y las denuncias que enfrenta conforman un escenario que lo dejó aislado dentro de la Cámara. Con un mandato que vence en diciembre de 2027, la incógnita ahora es si llegará al final de ese período o si la evolución de la causa terminará acelerando su salida de la vida política bonaerense.

Más Noticias