Jubilados municipales de Tres Arroyos, provincia de Buenos Aires, continúan con su reclamo contra el Instituto de Previsión Social (IPS) y el gobierno del intendente Pablo Garate, debido al estado de los haberes. Una de las referentes llevó al Concejo Deliberante el pedido por la demora en el cobro de aumentos salariales.
La exposición estuvo a cargo de Ana María Ferreros, quien utilizó la Banca Ciudadana durante la jornada del jueves 4 de junio para plantear la situación ante los concejales.
Según explicó, el IPS mantiene una demora en la actualización de los haberes jubilatorios vinculados a los aumentos acordados para los municipales activos durante el primer semestre de 2026.
Ferreros sostuvo que, al momento de su exposición, todavía no habían percibido los aumentos correspondientes a enero, marzo y mayo. Por eso advirtió que el retraso podría extenderse hasta junio.
Durante su intervención, Ferreros apuntó contra el impacto económico de la demora y remarcó que muchos jubilados municipales perciben haberes bajos, en algunos casos con descuentos por obra social o coseguros.

“Díganme si no es violencia económica de parte de una institución del gobierno provincial. Es una violencia económica hacia los más vulnerables”, expresó ante el recinto.
También cuestionó el nivel del aumento acordado para el primer semestre, que fue del 11,5% en tres tramos, y planteó que esa recomposición no alcanza para compensar la inflación del período.
“El Ejecutivo y el sindicato municipal se sientan a trabajar en paritarias para compensar, no es aumento”, señaló.
Uno de los puntos centrales del reclamo fue determinar dónde se origina la demora. Ferreros planteó que los jubilados no tienen claridad sobre si el atraso corresponde al IPS o si existe algún problema administrativo previo con los decretos que el Municipio debe remitir al organismo provincial.
La normativa previsional bonaerense establece que los empleadores deben informar al IPS las normas que modifican cargos o escalas salariales dentro de los cinco días hábiles posteriores a su aprobación. A su vez, el Instituto debe actualizar los haberes dentro de los 60 días de sancionada la norma que modificó los sueldos del personal activo.


Por eso, la expositora pidió que el Concejo avance con una investigación documentada, con informes firmados por las áreas correspondientes, para saber si el retraso se produce en el Municipio o en el IPS.
El reclamo no llegó aislado al Concejo. El Sindicato de Trabajadores Municipales de Tres Arroyos ya había informado el envío de una carta documento al IPS por la demora en los aumentos de haberes jubilatorios.
En ese planteo, el gremio pidió el pago de los aumentos vinculados a los decretos municipales correspondientes y dejó planteada la reserva de iniciar acciones judiciales.

Ferreros también mencionó ese antecedente y sostuvo que el argumento de un problema informático no alcanza para explicar una demora de varios meses. “Ningún problema informático tarda 6 meses”, afirmó.
La presentación cerró con un pedido concreto: que los concejales impulsen una ordenanza o una herramienta formal para exigir que el IPS respete los plazos previstos y que se determine con documentación dónde está trabado el trámite.

Ferreros recordó que ya habían solicitado una investigación en 2023 y cuestionó que, según dijo, nunca recibieron una respuesta formal.
“Nosotros todos los jubilados municipales y de la zona estamos pidiéndole ayuda”, cerró.
El planteo dejó una pregunta abierta para el Concejo: si el atraso es responsabilidad directa del IPS o si también hay una demora previa en el circuito administrativo local.
En síntesis, los jubilados municipales tresarroyenses elevan la voz para poner en el ojo del debate local la complicada situación que atraviesan, mientras la crisis económica azota al país.