26/06/2026 - Edición Nº3557

En Foco

Estrategia secreta

Kicillof eligió el silencio y mantiene a los funcionarios ligados a La Cámpora

09:35 | Mientras crece la interna con el kirchnerismo, el gobernador ordenó no responder a las provocaciones y mantiene en sus cargos a los ministros de La Cámpora. La estrategia detrás de una convivencia cada vez más tensa.



Axel Kicillof decidió bajar el tono de la confrontación con el cristinismo en medio de la creciente interna del peronismo bonaerense. La definición llegó después de los cruces públicos protagonizados por Sergio Berni y Mario Ishii con la vicegobernadora Verónica Magario en el Senado provincial, donde el gobernador ordenó a su espacio evitar respuestas y no profundizar el conflicto para impedir una fractura política de mayor magnitud.

La estrategia apunta a desactivar la escalada de tensión, no responder a las rencillas internas y concentrar la agenda en la gestión. Desde el entorno del mandatario consideran que responder a cada cuestionamiento solo alimentaría una disputa que podría perjudicar al peronismo de cara al armado electoral de 2027. En la misma línea se expresó el ministro de Gobierno, Carlos Bianco, quien insistió en que el principal adversario es el presidente Javier Milei y no los sectores internos del PJ.

La decisión de mantener el silencio quedó en evidencia durante la última sesión del Senado bonaerense. Pese a las duras críticas de Berni e Ishii contra la conducción provincial, los legisladores alineados con el Movimiento Derecho al Futuro evitaron responder en el recinto. La escena expuso una orden política precisa: no entrar en provocaciones mientras la relación con el cristinismo atraviesa uno de sus momentos más delicados.

El episodio se produjo pocos días después del acto encabezado por Máximo Kirchner en Parque Lezama, donde el líder de La Cámpora cuestionó a quienes "hablan de unidad" pero no acompañan a Cristina Kirchner. En el entorno de Kicillof interpretaron esas declaraciones como un mensaje directo hacia el gobernador, aunque optaron por no responder públicamente para evitar una escalada aún mayor.

Mientras la disputa política continúa, el Gobierno bonaerense no prevé cambios en el Gabinete. Los ministros identificados con La Cámpora, como Daniela Vilar, Nicolás Kreplak y Florencia Saintout, entre otros funcionarios del espacio, continúan al frente de sus áreas, una señal de que la convivencia institucional sigue vigente pese a las diferencias políticas.

En La Plata sostienen que la gestión cotidiana no se vio afectada por la interna y que las distintas corrientes del oficialismo mantienen canales de diálogo para garantizar el funcionamiento del Ejecutivo. La prioridad, aseguran cerca del gobernador, sigue siendo administrar la Provincia en un contexto económico complejo y con fuertes reclamos por recursos al Gobierno nacional.

Al mismo tiempo, Kicillof busca fortalecer el Movimiento Derecho al Futuro como su principal herramienta de construcción política. En los últimos días encabezó reuniones con referentes juveniles y dirigentes de su espacio para consolidar una agenda propia, sin romper formalmente con el cristinismo/camporismo, pero marcando un perfil diferenciado de cara a la reorganización del peronismo.

Aunque la tensión entre ambos sectores permanece latente, en el oficialismo coinciden en que una ruptura abierta solo debilitaría las posibilidades electorales del peronismo. Por eso, la decisión de Kicillof es sostener el equilibrio: evitar responder a las provocaciones, preservar la unidad institucional y postergar las definiciones políticas para cuando comience la negociación de candidaturas del próximo año.

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