La polémica por la desregulación del mercado inmobiliario volvió en la provincia de Buenos Aires luego de que el Colegio de Martilleros y Corredores Públicos rechazara un proyecto presentado por nueve diputados de La Libertad Avanza. La iniciativa fue ingresada en la Legislatura bonaerense durante junio y propone modificar la ley que regula la actividad, habilitando la participación de personas no matriculadas en operaciones inmobiliarias.
Desde la entidad profesional advirtieron que la propuesta implica un cambio profundo en el esquema vigente y sostuvieron que podría afectar los controles que actualmente existen sobre las transacciones de compra y venta de inmuebles. Además, remarcaron que la matrícula profesional funciona como una garantía para los consumidores frente a posibles irregularidades.
El proyecto impulsado por el diputado libertario Juan Osaba y acompañado por otros integrantes del bloque busca reformar la Ley 10.973. Entre los puntos centrales, plantea eliminar la exclusividad que hoy tienen martilleros y corredores públicos matriculados para intervenir en operaciones inmobiliarias y avanzar hacia un sistema con menos restricciones regulatorias.


Los fundamentos de la iniciativa se apoyan en la agenda de desregulación económica que promueve el Gobierno nacional. Según sus impulsores, la apertura del mercado permitiría incrementar la competencia, reducir costos y otorgar mayor libertad a las partes para acordar honorarios y condiciones de intermediación.
Del otro lado, los colegios profesionales consideran que la medida podría generar un escenario de mayor vulnerabilidad para compradores y vendedores. En ese sentido, alertan sobre la posibilidad de que personas sin formación específica ni controles institucionales participen en operaciones que involucran patrimonios de alto valor económico.


La discusión ya trascendió el ámbito legislativo y comenzó a movilizar a entidades del sector inmobiliario de distintos puntos del país. Incluso dirigentes políticos y referentes vinculados a los colegios profesionales expresaron su preocupación por el impacto que podría tener una eventual flexibilización de los requisitos para ejercer la actividad.
Mientras el proyecto inicia su recorrido parlamentario, el debate promete escalar en las próximas semanas. La discusión enfrenta dos modelos contrapuestos: quienes sostienen que una mayor apertura favorecerá la competencia y quienes advierten que la desregulación podría debilitar los mecanismos de control y protección que hoy rigen en el mercado inmobiliario bonaerense.