En una reunión paritaria realizada en la sede del Ministerio de Trabajo bonaerense, el Frente de Unidad Docente Bonaerense (SUTEBA, FEB, SADOP, UDOCBA y AMEP) exigió al gobierno de Axel Kicillof una urgente recomposición salarial y mejoras laborales, en medio de una creciente pérdida de representatividad y protestas externas que ganan fuerza en las escuelas.
En ese marco, los gremios plantearon además la necesidad de aplicar de manera efectiva el Acuerdo de Resguardo y Reparación ante hechos de violencia escolar, revisar el Régimen Académico y garantizar condiciones reales de inclusión educativa, junto con la preocupación por el sistema de licencias y la desconexión digital fuera del horario laboral.
También sumaron críticas por la reforma previsional vinculada al acuerdo del Gobierno nacional con el FMI, reclamaron la implementación de la desconexión total, la resolución de problemas en el uso del sistema de licencias y el Decreto 900, además de avanzar con la titularización en Educación Técnica y el Convenio Colectivo de Trabajo.

El FUDB advirtió que necesita una propuesta salarial urgente antes del cierre de la paritaria, que contemple una mejora real en los ingresos docentes. En paralelo, alertaron por el avance de nuevos espacios gremiales que, fuera del esquema tradicional, están logrando adhesión creciente con medidas de fuerza en distintos distritos.
En ese contexto, la Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires (AMPBA) realizó su segundo paro en menos de un mes, con alto nivel de adhesión en las escuelas. Desde la conducción sindical reclamaron un salario de 2,9 millones de pesos para el cargo docente, bajo el lema de dejar atrás la condición de ‘docentes pobres’.

La medida de fuerza impulsada por AMPBA no cuenta con reconocimiento legal, lo que expone a descuentos salariales a quienes adhieren, según advirtió la Dirección General de Cultura y Educación. Aun así, miles de docentes participaron, lo que profundiza la tensión entre el Gobierno provincial y los gremios del sector.