08/06/2026 - Edición Nº3539

Provincia

Cuestionado procedimiento

Girard se ganó la bronca de los comerciantes de La Plata: Arba y un “show” disfrazado de operativo

15:21 | Empresarios con negocios ubicados en la zona céntrica de la capital bonaerense explotaron contra el titular de la agencia de recaudación, y luego de una serie de fiscalizaciones, acusaron a Girard de “buscar pantalla”.



Luego de una serie de operativos de fiscalización realizados entre la Agencia de Recaudación de la provincia de Buenos Aires (ARBA), liderada por Cristian Girard, junto al Ministerio de Trabajo provincial, que encabeza Walter Correa, en La Plata Soho comerciantes salieron a cuestionar a Girard y lo acusaron de montar un show.

La Plata Soho es un polo comercial y gastronómico, ubicado cerca de Gobernación con epicentro en la avenida 51 entre las calles 4 y extensión hasta el perímetro comprendido entre las calles 1 a 6 y 49 a 54. Se trata de un lugar donde se pretenden impulsar diversos rubros y explotar el cáracter comercial de la zona. 

La fiscalización fue destacada por Girard, quien informó en sus redes sociales que se trató de un operativo conjunto con la cartera laboral para "fiscalizar establecimientos gastronómicos y verificar el cumplimiento de las obligaciones tributarias y laborales".

Según explicó el funcionario, el objetivo fue fortalecer los controles sobre la informalidad mediante el trabajo coordinado entre organismos estatales.

"La combinación de tecnología, análisis de datos y presencia territorial nos permite realizar controles más eficientes y promover una economía más justa y transparente que proteja los derechos de las y los trabajadores y promueva la competencia leal entre empresas", sostuvo Girard en su cuenta de X (Twitter).

 

De acuerdo al portal 0221, los comerciantes expresaron su malestar por la búsqueda de "pantalla" de Girard a quien acusaron de imitar "el estilo Santiago Montoya", en referencia al extitular de ARBA durante la gestión del exgobernador Daniel Scioli, conocido por los operativos de alto impacto mediático que caracterizaron parte de su gestión.

Los empresarios, que evitaron dar su nombre por temor a represalias fiscales, aclararon que no cuestionan la facultad del Estado para controlar el cumplimiento de las obligaciones fiscales y laborales, pero sí la forma y el contexto en que se desarrolló el operativo.

"No es problema el control, sino el oportunismo de hacerlo a seis cuadras de su oficina, cuando la provincia tiene millones de kilómetros cuadrados", señalaron y volvieron a cuestionar el director de la agencia recaudadora.

En ese sentido, interpretaron que la elección de una de las zonas más visibles de la capital bonaerense respondió más a una búsqueda de impacto político y comunicacional que a criterios estrictamente fiscales. "Hay una intencionalidad. En tiempos donde el consumo es bajo, montar estos shows asusta al público", agregaron.

Los comerciantes sostienen que el contexto económico actual exige medidas orientadas a incentivar la actividad y no acciones que, según entienden, pueden generar una percepción negativa entre potenciales clientes.

Pese a las críticas, remarcaron que no rechazan las inspecciones ni los controles estatales. Por el contrario, afirmaron estar "a favor de los controles para tener todo en regla", aunque rechazaron lo que consideran una utilización política de esos procedimientos. "Estamos a favor de los controles para tener todo en regla, pero no de la banalización política de los mismos", concluyeron.

Girard: en el ojo de la tormenta

Esta queja por parte de los comerciantes platenses se da en medio de las turbulencias en Catastro. Y es que en febrero, trabajadores iniciaron una medida de fuerza, en búsqueda de mejoras salariales y laborales, que impacto de lleno en áreas profesionales como ingenieros, escribanos y agrimensores, entre otros.

La particularidad de la medida de los empleados es que no se trata de una suspensión total sino de una retención escalonada que limita la aprobación diaria de estados parcelarios a solo 18 para toda la provincia.

Frente a esto, dado que la medida de fuerza se extendió en el tiempo, según pudo averiguar CRONOS, poner cada trámite al día podría tardar podría demorar al menos seis meses.

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