El avance del Gobierno nacional en la concesión de la Ruta Nacional 3 abrió una fuerte discusión entre intendentes bonaerenses, que quedaron divididos entre quienes rechazan la instalación de nuevos peajes y quienes consideran que el sistema puede servir para financiar obras urgentes. El debate se intensificó esta semana tras la apertura de ofertas económicas para privatizar distintos corredores viales, entre ellos el tramo que une Cañuelas con Bahía Blanca, una de las rutas más transitadas y deterioradas del país.
Uno de los primeros en cuestionar el proyecto fue el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, quien criticó la futura instalación de una cabina de peaje antes del acceso a Monte Hermoso y aseguró que la medida “no es buena para la ciudad”. El jefe comunal sostuvo que miles de bahienses utilizan ese corredor durante todo el año y remarcó que la concesión prevista por Nación no incluye obras estructurales como la construcción de una autovía ni mejoras profundas en seguridad vial.
Según la licitación oficial publicada en el portal Contrat.Ar, el consorcio integrado por Concret Nor, Marcalba, Pose y Coarco presentó la propuesta económica más baja para operar el corredor vial. El esquema contempla tareas de mantenimiento y explotación mediante peajes en distintos puntos estratégicos de la Ruta 3, además de otros tramos nacionales como las rutas 205 y 226.


En contraposición, el intendente de Monte Hermoso, Hernán Arranz, respaldó el sistema de concesión aunque reclamó inversiones concretas. “Con una sola vía ya no alcanza”, afirmó el jefe comunal, quien relativizó el impacto económico del peaje y sostuvo que el costo “es menor frente al gasto de combustible o al riesgo permanente de circular por una ruta detonada”. En la misma línea se expresó el intendente de Coronel Pringles, Lisandro Matzkin, quien aseguró que si los usuarios van a pagar, las rutas “tienen que estar nueve o diez puntos”.
El conflicto también llegó al centro de la Provincia. Desde el Concejo Deliberante de Azul manifestaron preocupación por la ubicación de las futuras cabinas y advirtieron que podrían generar un fuerte perjuicio económico para vecinos y productores rurales que utilizan la Ruta 3 para trasladarse diariamente entre localidades del mismo partido. En paralelo, la senadora bonaerense Inés Laurini presentó un proyecto para pedirle al Gobierno nacional que modifique la ubicación de los peajes previstos para el Interior bonaerense.

La Ruta Nacional 3 es uno de los corredores estratégicos más importantes del país y desde hace años acumula reclamos por accidentes fatales, deterioro del asfalto y falta de mantenimiento. Mientras Nación sostiene que la privatización permitirá garantizar inversiones y mejorar la infraestructura vial sin utilizar fondos públicos, intendentes y legisladores bonaerenses advierten que el nuevo esquema podría terminar recargando el costo sobre vecinos y transportistas sin resolver los problemas estructurales de seguridad y conectividad.