Mientras el gobernador bonaerense Axel Kicillof profundiza su construcción nacional dentro del peronismo, tres dirigentes de su máxima confianza comenzaron a posicionarse como posibles sucesores para la Gobernación de Buenos Aires en 2027. Se trata del ministro de Infraestructura, Gabriel Katopodis, el intendente de La Plata, Julio Alak, y el jefe comunal de Avellaneda, Jorge Ferraresi, quienes ya despliegan estrategias propias mientras acompañan el proyecto político del mandatario provincial.
La discusión por la sucesión comenzó a ganar volumen dentro del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio que lidera Kicillof y que busca consolidarse como una corriente con identidad propia dentro del peronismo. Aunque todavía faltan completar este 2026 y transcurrir gran parte del 2027, la posible candidatura nacional del Gobernador bonaerense y la imposibilidad de renovar su mandato en Provincia prepara a un sinfín de lanzamientos de candidaturas, en el oficialismo bonaerense reconocen que la construcción territorial y política ya está en marcha.
Entre los mencionados, se suman Mariel Fernández, intendenta de Moreno, cuya gestión está cuestionada debido a que se trata de un municipio con recurrentes hechos delictivos y de inseguridad, lo mismo que ocurre en Merlo, con Gustavo Menéndez y sus aspiraciones al sillón de Dardo Rocha. Además, desde el Frente Renovador, si bien el propio Sergio Massa descartó la posibilidad, el operativo clamor comenzó y no se descarta esa posibilidad. También, otros candidatos que se mencionaron fueron Juan Andreotti, jefe comunal de San Fernando, Federico Otermín, de Lomas de Zamora, Federico Achával de Pilar.


Uno de los dirigentes que más actividad muestra es Katopodis. El ministro combina recorridas de gestión con encuentros políticos en distintos puntos de la Provincia, donde mantiene contacto con empresarios, sindicatos, universidades y organizaciones sociales. Su presencia constante en las ocho secciones electorales lo convirtió en uno de los nombres con mayor nivel de instalación dentro del universo kicillofista.
El exintendente de San Martín también cuenta con un antecedente electoral reciente que fortalece sus aspiraciones. En 2025 encabezó la lista de senadores provinciales por la Primera Sección Electoral y obtuvo un amplio triunfo, consolidando una estructura propia en el conurbano norte y ampliando su nivel de conocimiento en el interior bonaerense.

Por otra parte, Alak apuesta a una construcción más transversal. El jefe comunal platense viene acumulando reuniones y fotografías con dirigentes de distintos sectores del peronismo e incluso con referentes alejados del kirchnerismo tradicional. Entre ellos aparecen el exdiputado Emilio Monzó, el exlegislador Miguel Ángel Pichetto y varios intendentes del interior provincial.
Además, Alak instaló uno de los debates que más inquietan a los municipios bonaerenses: la discusión por la coparticipación federal. El intendente planteó la necesidad de revisar el esquema de distribución de recursos y advirtió que la provincia recibe una proporción menor a la que aporta a la economía nacional, una postura que encuentra eco en numerosos jefes comunales.

En tanto, Ferraresi optó por un perfil más reservado, aunque comenzó a diferenciarse con propuestas concretas para una eventual gestión provincial. El intendente de Avellaneda puso el foco en la autonomía financiera de los municipios, la reforma educativa, la salud mental en las escuelas y la necesidad de ampliar políticas públicas universales en todo el territorio bonaerense.
Fuentes cercanas al jefe comunal aseguran que evalúa pedir licencia en la segunda mitad del año para intensificar sus recorridas por el interior provincial y fortalecer, al mismo tiempo, la proyección presidencial de Kicillof. Su vínculo político con sectores como Barrios de Pie y el respaldo de dirigentes como el ministro de Desarrollo de la Comunidad, Andrés Larroque, aparecen como activos dentro de esa estrategia.


Por ahora, la convivencia entre los tres dirigentes se mantiene sin sobresaltos. En el entorno del gobernador aseguran que la prioridad sigue siendo la gestión y el armado nacional de cara a 2027. Sin embargo, detrás de cada acto, recorrida o reunión política ya empieza a perfilarse la carrera por una de las posiciones más codiciadas del peronismo: la sucesión de Kicillof en la provincia de Buenos Aires.