La presión interna del peronismo sobre el gobernador bonaerense Axel Kicillof sumó un nuevo capítulo en la Legislatura provincial luego de que legisladores de Fuerza Patria presentaran durante las últimas semanas una batería de proyectos para declarar distintas emergencias en la provincia de Buenos Aires. Las iniciativas, impulsadas por referentes del cristinismo referenciado en La Cámpora y el Frente Renovador, apuntan a las áreas alimentaria, sanitaria, de discapacidad y empresas recuperadas, con el objetivo de paliar el impacto de la crisis económica y los recortes de recursos atribuidos al gobierno nacional.
La avanzada legislativa se produce en medio de las tensiones que atraviesa el oficialismo bonaerense por la distribución de poder dentro de la Legislatura y la conformación de comisiones estratégicas. Aunque los proyectos responsabilizan principalmente a la administración de Javier Milei por la reducción de fondos destinados a la Provincia, en el entorno de Kicillof algunas de las iniciativas fueron interpretadas como una señal de presión interna hacia la gestión provincial.
El principal impulsor de las declaraciones de emergencia es el senador bonaerense y vicepresidente primero de la Cámara Alta, Mario Ishii, quien presentó dos proyectos de alto impacto político. El primero propone declarar la emergencia alimentaria y nutricional por 18 meses para reforzar la asistencia en comedores escolares, comunitarios y programas sociales, mediante una reasignación de partidas presupuestarias y actualizaciones periódicas atadas a la inflación.

En los fundamentos de esa iniciativa, Ishii argumentó que la provincia atraviesa una situación social crítica que obliga al Estado a priorizar el acceso a la alimentación por encima de otros gastos considerados no esenciales. El proyecto también contempla la creación de una comisión bicameral encargada de monitorear la implementación de las medidas y evaluar la evolución de la emergencia en territorio bonaerense.
La segunda propuesta presentada por el senador apunta a declarar la emergencia sanitaria y humanitaria. Según el texto legislativo, la medida busca reforzar hospitales públicos y centros de atención primaria ante el incremento de la demanda, garantizar la provisión de medicamentos, vacunas e insumos básicos, y habilitar mecanismos extraordinarios para acelerar compras y reasignaciones presupuestarias.

En este caso, Ishii fue más allá de las críticas al Gobierno nacional y sostuvo que tanto Nación como la Provincia deben asumir responsabilidades para sostener el sistema de salud. El legislador advirtió sobre la falta de recursos, profesionales y equipamiento en hospitales públicos, una situación que, según planteó, podría agravarse durante los meses de invierno si no se adoptan medidas urgentes.

En paralelo, la diputada camporista Margarita Recalde promovió una iniciativa para declarar la emergencia en discapacidad por el plazo de un año. El proyecto busca garantizar el funcionamiento de establecimientos educativos especiales, Centros de Día y Talleres Protegidos mediante incrementos extraordinarios de financiamiento. La propuesta surge en un contexto de reclamos de instituciones y familias por el deterioro de las prestaciones destinadas a personas con discapacidad.

La cuarta iniciativa del paquete lleva la firma del diputado massista Juan Malpeli, quien propuso extender por tres años la emergencia económica, financiera y tarifaria para las empresas recuperadas de la Provincia. El legislador argumentó que el sector enfrenta un escenario complejo por la caída del consumo, el cierre de unidades productivas y la pérdida de puestos de trabajo, factores que ponen en riesgo la continuidad de numerosas cooperativas.

De esta manera, el peronismo bonaerense abrió un nuevo frente de debate dentro de la propia coalición gobernante. Mientras los proyectos buscan fortalecer áreas consideradas sensibles frente al ajuste económico, también exponen la creciente demanda de sectores de Fuerza Patria para que la administración de Kicillof avance con medidas extraordinarias y una mayor reasignación de recursos en un contexto social y productivo cada vez más exigente.