19/05/2026 - Edición Nº3519

Municipios

Oscuro presente

Morón sacudido por la ola de inseguridad y el intendente Ghi gasta millones en publicidad

15:22 | El intendente moronense oficializó una partida millonaria destinada a una empresa de publicidad, mientras la inseguridad está a la orden del día como también los pedidos para medidas que mitiguen la situación.



Los casos de inseguridad se siguen acumulando en el partido bonaerense de Morón, y es que mientras los vecinos lidian con el riesgo de ser victimas de la delincuencia cotidianamente, el intendente peronista Lucas Ghi destina millonarios fondos a una empresa dedicada a la publicidad.

La decisión, oficializada mediante el expediente N° 5000-391/26 y respaldada por el artículo 156 inciso 4 de la Ley Orgánica de las Municipalidades, lleva las firmas del intendente Ghi, del secretario de Finanzas Guido Napolitano y de la jefa de Gabinete Estefanía Franco.

Uno de los puntos que más ruido generó en el escenario político moronense tiene que ver con la composición societaria de la firma adjudicataria.

De acuerdo al portal Tribuna de Periodistas, entre las personas vinculadas a Ninja Contenidos SRL aparece Agustín Manganiello, contador y hombre de estrecha relación con el ex ministro de Turismo y Deportes Matías Lammens, a quien acompañó tanto en San Lorenzo como durante su paso por el gobierno de Alberto Fernández.

También figura Felipe Albistur, hijo de Enrique “Pepe” Albistur, histórico publicista del peronismo y esposo de la diputada nacional Victoria Tolosa Paz.

La controversia no se limita solamente al monto o a los vínculos políticos detrás de la empresa. El mayor impacto se produce por el momento en el que se autorizó la compra directa.

Morón desolado por la delincuencia

Tan solo en mayo se registraron una serie de casos que dejaron en vilo al municipio que lidera Ghi. El sábado 2 de mayo, una mujer de 26 años padeció un brutal asalto en la localidad de Castelar, en la zona oeste del Conurbano bonaerense.

El solitario delincuente la arrastró a pie por la vereda y luego, a bordo de un viejo automóvil, varios metros por el pavimento. El sujeto escapó con el bolso donde la joven llevaba teléfonos celulares, también la billetera con dinero y documentación.

"Nos cobran impuestos como una zona residencial y el barrio es un desastre, estamos abandonados por el municipio. Necesitamos presencia policial, los que aguardan los colectivos para ir a trabajar o estudiar muy temprano, son un regalo para los delincuentes", aseguraron vecinos de la zona.

El miércoles 6 de mayo un hombre que transitaba por la localidad de Castelar a bordo de una camioneta Nissan Kicks, fue víctima de un robo con la modalidad comando.

Al menos cuatro delincuentes que se movilizaban en dos vehículos, lo siguieron y emboscaron para robarle un bolso que llevaba en los asientos traseros de la SUV.

Con el botín en su poder y a bordo de la Kangoo, los asaltantes escaparon hacia el partido de Merlo seguidos por el motociclista que participó del robo.

Hasta el momento la víctima, que sería un adulto mayor, no realizó la denuncia policial y se desconoce el contenido del bolso sustraído.

Una semana después, el miércoles 13 de mayo madre e hija sufrieron un brutal asalto, lo que generó la indignación de los vecinos que no pueden salir a la calle sin temor a ser violentados a cualquier hora.

La conductora estacionó el Peugeot 208 sobre Segurola y, junto a la madre, demoró algunos segundos en juntar las pertenencias antes de descender.

Esos breves instantes fueron suficientes para que un par de malandras que acechaban en la zona y estaban a media cuadra, se acerquen por la acera de enfrente y no les despierten sospechas a las mujeres.

Los delincuentes se colocaron las capuchas y se abalanzaron sobre las puertas del auto, un rastrero forcejeó con la conductora y la arrojó al pavimento cuando le quitó las llaves del rodado. Al mismo tiempo el cómplice sujetó a la adulta mayor y la empujó de manera bestial a la vereda.

Tan solo 24 horas después, el jueves 14 del mismo mes un joven que utiliza la moto como una herramienta para trabajar, fue perseguido por un par de delincuentes que lo amenazaron con una pistola y lo pretendieron dejar a pie.

Minutos antes, y a muy corta distancia, los mismos ladrones atacaron a una mujer y a otro motociclista. El muchacho se apuró en trabar el manubrio de la moto y segundos después corrió al interior del domicilio para encontrar refugio.

La reacción no desanimó a los delincuentes y uno de ellos se abalanzó sobre el rodado estacionado en la vereda. A pesar de las diversas maniobras y los esfuerzos realizados, el motochorro no logró violentar las medidas de seguridad y desistió de robar la moto.

Con esto, la gestión de Ghi se destaca por no emprender medidas contra la inseguridad y abandonar a la comunidad a la merced de los delincuentes, que a esta altura se apoderaron del distrito.

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