El intendente vecinalista de Villarino, Carlos Bevilaqcua, cuestionó el lunes tanto al gobierno de Javier Milei como al de Axel Kicillof por la caída de fondos que afecta a los municipios bonaerenses y advirtió que analiza aumentar tasas locales para sostener el funcionamiento de la comuna. En medio de una fuerte crisis financiera que golpea especialmente al Interior provincial, el jefe comunal aseguró que “hay recortes que hizo Provincia y otros Nación”, al poner en la misma línea las políticas de ajuste aplicadas por ambas administraciones.
Las declaraciones del mandatario villarinense generaron ruido debido a que Bevilaqcua es considerado un dirigente de perfil dialoguista y cercano históricamente a los gobiernos provinciales de turno. Durante las gestiones de María Eugenia Vidal y Axel Kicillof mantuvo buena relación con la administración bonaerense, por lo que sus críticas exponen el creciente malestar de los municipios ante la caída de recursos y la presión sobre las finanzas locales.
El jefe comunal reconoció que el distrito atraviesa una situación económica delicada y sostuvo que el municipio realiza “malabares” para llegar a mitad de año sin profundizar el endeudamiento. En ese marco, admitió que existe la posibilidad de incrementar tributos municipales para evitar un ajuste más severo en las cuentas públicas locales, aunque aclaró que preferiría “asumir el costo político” antes que trasladar más presión impositiva a los vecinos.

Las dificultades que describió Bevilaqcua no son aisladas. Un informe de la consultora PPA reveló que las transferencias automáticas enviadas por la Provincia durante el primer trimestre de 2026 registraron el nivel más bajo desde la pandemia. Según el estudio, los municipios bonaerenses sufrieron una caída real del 8,2% en marzo y la coparticipación se desplomó un 18,6% en términos reales, lo que implicó una pérdida multimillonaria para las comunas.
El impacto de esa caída de recursos comenzó a sentirse con fuerza tanto en el Interior como en el Conurbano. Más de 75 municipios registraron pérdidas superiores al 3% de sus ingresos reales y varios intendentes ya empezaron a revisar obras públicas, contratos y gastos corrientes para evitar desbalances mayores. El problema, además, se agrava por el crecimiento del Fondo de Financiamiento Educativo, cuyos recursos tienen destino específico y reducen el margen de maniobra de las administraciones locales.

En la Provincia atribuyen buena parte de la crisis al recorte de fondos nacionales aplicado por Javier Milei desde el inicio de su gestión. Axel Kicillof mantiene una fuerte confrontación con la Casa Rosada y denunció en reiteradas oportunidades que Nación eliminó transferencias y programas que afectaron directamente las cuentas bonaerenses. Entre otras medidas, el Gobierno nacional eliminó el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires, una herramienta clave para seguridad y financiamiento municipal.

Sin embargo, las declaraciones de Bevilaqcua reflejan que algunos intendentes ya no limitan las responsabilidades exclusivamente a la Nación y empiezan a señalar también decisiones de la administración provincial. “Los vecinos tienen que saber qué pasa y por qué”, sostuvo el alcalde, al remarcar que la falta de fondos impacta directamente en servicios, salarios y funcionamiento cotidiano de los municipios.
El episodio vuelve a poner en agenda el delicado escenario financiero que atraviesan las comunas bonaerenses en medio de la desaceleración económica y la crisis inflacionaria. Mientras los intendentes buscan alternativas para sostener las cuentas sin profundizar el ajuste, crece la preocupación por la pérdida de autonomía financiera y por la posibilidad de que nuevos recortes terminen trasladándose a los contribuyentes locales mediante aumentos de tasas o reducción de servicios.