A la par que avanza el armado el gobernador bonaerense, Axel Kicillof y su Movimiento Derecho al Futuro (MDF) para las elecciones del 2027, también surgen interrogantes sobre los límites que tendrá su estrategia electoral, así como también hay sectores que ponen en duda el nivel de compatibilidad del mandatario con aquellos espacios ligados a determinada ubicación en el mapa político.
La idea del kicillofismo sobre reunir a diversos sectores en una misma síntesis para 2027 lleva algunos meses en marcha y aunque desde el entorno del gobernador aprovechen cada declaración pública para aplicar cautela, en los pasillos y despachos saben que la maquinaria está activa.
Sin ir más lejos, este fin de semana, Kicillof visitó Córdoba para participar del 61º Congreso Nacional Ordinario de la Federación de Asociaciones de Trabajadores de la Sanidad Argentina (FATSA). De esta ocasión vale la pena destacar dos puntos de interés. Por un lado las palabras de quien fue reelecto titular de la entidad, Héctor Daer.
El programa económico que prometía reactivación, inversiones y mejoras para los argentinos está golpeando cada vez más a los trabajadores y a las familias, y por eso necesitamos construir, junto al movimiento obrero, una alternativa política que demuestre que hay otro camino… pic.twitter.com/XunZ6zlzCm
— Axel Kicillof (@Kicillofok) May 8, 2026
El excotitular de la CGT afirmó que la federación lo eligió al gobernador bonaerense como el mejor dirigente para conducir los destinos de la Argentina. "Axel, sos el mejor candidato del peronismo para conducir los destinos de la Argentina", sostuvo.
Y por otro lado, las declaraciones del propio Kicillof, quien durante su discurso en la actividad, prometió que va “a hablar con todo el mundo y vamos a ir a las urnas con una mejor propuesta”. Y posteriormente destacó: “Vamos a construir un futuro mejor para la Argentina".
Las palabras de Kicillof son deducidas como clave de su lanzada campaña electoral presidencial, aunque de manera informal. Desde su entorno, en semanas pasadas mantienen esa línea de “hablar con todo el mundo”, para conformar un “Gran Frente” para enfrentar a Javier Milei en el 2027.
Fue el ministro de Gobierno Carlos Bianco, mano derecha del gobernador, quien afirmó que con "el núcleo duro no alcanza para ganar, ni en primera vuelta ni en un eventual ballotage”.

Y por ello rumbo al 2027, el ministro propuso construir una alternativa con acuerdos mínimos en torno a ejes como soberanía, democracia, producción y trabajo, salud y educación pública, desarrollo científico y políticas de derechos humanos. Bajo ese esquema, planteó una convocatoria amplia sin distinción ideológica: “La izquierda y la derecha, digo yo. No pondría un límite en términos de nombres”.

Pero en el ambiente político no kirchnerista descreen mucho de esas afirmaciones y hasta ponen en duda las ganas de Kicillof de ampliar las fronteras cerradas.

En los pasillos del peronismo no kirchnerista y los despachos radicales, suena una análisis que sostiene que históricamente el peronismo se movió de forma pendular en el espectro político. Es decir, abarca a la centroizquierda, al centro y a la centroderecha, siempre evitando los extremos.
“Kicillof solo se mueve a la centroizquierda, evitando tanto el centro, como a la centroderecha”, afirmaron los incrédulos de cualquier cambio de matriz en el Gobernador.
Según pudo saber CRONOS, las diversas vertientes que no son kirchneristas, pero están dispuestos a enfrentar a Milei, dejan trascender que esto representaría una limitación a la hora de pensar en un armado “más amplio” entre Kicillof y distintos actores y partidos. Hay sectores que desconfían de las intenciones del Gobernador bonaerense y sobre todo su propuesta de “hablar con todo el mundo”.

En las últimas semanas, las voces que hablan de formar un “gran frente” para enfrentar a Milei o que “con el peronismo kirchernista no alcanza”, resuenan con fuerza en la arena política.
Sin embargo, muchos armadores se preguntan si Kicillof está realmente dispuesto a correr sus fronteras ideológicas, en caso de querer ser candidato a presidente de ese hipotético espacio o competir en una “gran PASO” presidencial.