El escándalo por la difusión de la criptomoneda $LIBRA causó una fuerte caída en la imagen presidencial de Javier Milei. Frente a ello, Mauricio Macri tomó nota y reunió a dirigentes menores de 40 años del PRO para analizar una nueva estrategia electoral por fuera de la posible “fusión” con La Libertad Avanza.
“Primer encuentro del #NuevoPro. Hoy, nuestro presidente Mauricio Macri se reunió con algunos de los jóvenes que forman parte de la renovación del PRO. Energía, ideas y visión fresca de nuevas generaciones”, se detalló en la cuenta oficial del espacio amarillo en X.
El encuentro fue realizado en la quinta del exministro de Trabajo nacional, Jorge Triaca, y contó con la participación de numerosos dirigentes bonaerenses como los intendentes Soledad Martínez (Vicente López) y Juan Ibarguren (Pinamar) o referentes de secciones electorales como el ex alcalde Martín Yeza.
A lo largo de la reunión, los dirigentes presentes coincidieron en no sentirse cómodos dentro de una posible “fusión” con los libertarios ya que perderían protagonismo dentro de la coalición y en las listas electorales.
En ese marco, Macri les comió la cabeza para que busquen fortalecer al PRO en los distintos rincones del país con la promoción de candidatos de cara a las elecciones legislativas, dando a entender que el acuerdo con La Libertad Avanza está lejos de oficializarse.

Lo sucedido con el “criptogate” despertó un nuevo punto de desencuentro entre Macri y Milei. Las duras declaraciones del ex Presidente, responsabilizando al entorno del economista libertario, no cayeron bien en el gobierno nacional y tampoco en el actual jefe de Estado argentino.
Con la suspensión de las PASO, el PRO ganó más tiempo para tomar una decisión final sobre si se juntarán o no con los libertarios. Mientras tanto, el creador del espacio amarillo le indicó a su tropa la necesidad de estar listos para competir este año en todo el país con candidatos propios y les dejó en claro que la identidad del partido no estará en juego este año.