Legislatura

Día de la Memoria

Magario cruzó a Milei en la marcha por el 24 de marzo: “El Estado debe cuidar”

En el acto por el Día de la Memoria, Verónica Magario cuestionó el ajuste del Gobierno nacional, comparó el rumbo económico de Javier Milei con el de la dictadura y defendió el rol del Estado como garante de derechos.

25 mar 2026

Verónica Magario, vicegobernadora bonaerense y presidenta del Senado provincial, se sumó el 24 de marzo a la multitudinaria movilización por el Día Nacional de la Memoria por la Verdad y la Justicia y dejó una de las definiciones políticas más fuertes de la jornada: “La función del Estado no es perseguir y desaparecer, es cuidar a todos los argentinos”. La vicegobernadora bonaerense participó de la marcha en Plaza de Mayo junto al gobernador Axel Kicillof, en el marco de los 50 años del golpe cívico-militar de 1976.

Desde la histórica sede de Madres de Plaza de Mayo, Magario apuntó contra el terrorismo de Estado y volvió a ligar aquella etapa con la discusión política y económica del presente. En esa línea, sostuvo que el golpe no sólo dejó un saldo de persecución, tortura y desapariciones, sino también un “plan económico diseñado para destruir a los argentinos”, una idea que volvió a poner en escena durante el acto.

La dirigente peronista fue más allá y trazó un paralelismo directo con la gestión de Javier Milei. “Se parece mucho este plan económico de endeudamiento, de falta de trabajo y de quita de derechos”, lanzó, en una crítica que se acopló al tono general de la movilización, donde distintos sectores opositores cuestionaron el ajuste, el negacionismo y el recorte de políticas públicas impulsado por la Casa Rosada.

En ese marco, Magario reforzó su planteo con datos vinculados a la caída de la inversión estatal. La vicegobernadora citó cifras atribuidas a Amnistía Internacional para denunciar el retroceso en áreas sensibles como agua potable, cloacas, hospitales, educación y asistencia a sectores vulnerables. En informes recientes, organismos de derechos humanos también advirtieron sobre un deterioro en el financiamiento de programas sociales y un clima de mayor conflictividad institucional.

La presencia de Magario en la marcha no fue aislada. Kicillof también participó del acto y endureció su discurso contra el Gobierno nacional, en una Plaza de Mayo que volvió a mostrar una fuerte centralidad política y simbólica. La conmemoración de este año tuvo un peso especial: se cumplieron cinco décadas del inicio de la última dictadura, en un contexto donde el debate sobre memoria, derechos humanos y rol del Estado volvió a ocupar el centro de la escena pública.

Uno de los puntos que más destacó la vicegobernadora fue la participación juvenil. Para Magario, la masividad de la convocatoria dejó al descubierto “un despertar en la conciencia de los jóvenes”, en una jornada que combinó militancia, memoria y rechazo a los discursos que relativizan los crímenes de lesa humanidad. La plaza histórica en pleno centro de la ciudad de Buenos Aires, una vez más, funcionó como termómetro de época y también como señal de reorganización para buena parte del peronismo bonaerense.

Sobre el cierre, la vicegobernadora dejó una definición con tono de convocatoria política: “Somos muchos los que nos vamos a juntar”. En plena tensión entre oficialismo y oposición, el mensaje de Magario buscó proyectar algo más que una fecha conmemorativa: la intención de convertir la defensa de la memoria, los derechos y la justicia social en una bandera de acumulación frente al modelo libertario.

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