23 mar 2026
La caída en las ventas y los gastos fijos en ascenso provocaron que un gran número de comercios cierren de manera definitiva y otros permanezcan en terapia intensiva. Pero la situación económica no es la única preocupación de los propietarios, la inseguridad es otro dolor de cabeza que no les permite descansar en la noche.
Los asaltos a mano armada y los escruches los desvela, les provoca ansiedad y se preguntan "¿hoy me van a robar?".
La madrugada del miércoles le tocó a la dueña de un comercio de ropa y calzados deportivos ubicado en la Av. Croacia, en José C. Paz. Tres hombres y una mujer realizaron el primer ataque que comenzó alrededor de las 4:05 y pocos minutos después un par de rastreros sacaron provecho de los destrozos que habían realizado.
Las cámaras de vigilancia instaladas en el local que fue inaugurado en diciembre de 2025, registraron las maniobras de los diferentes ladrones que actuaron con rapidez y se llevaron indumentaria.
En el primer video incluido en esta nota se observan a tres hombres y una joven acercarse al local y permanecer en las sombras hasta que no circularon vehículos por la avenida. Momentos después la mujer y uno de los sujetos se dirigieron a las esquina para actuar como "campanas" y otro se ocupó de sacar el marco y la puerta de la persiana metálica.
A continuación rompió el acceso vidriado y con un cómplice irrumpió en el salón donde estuvieron menos de un minuto para robar gran cantidad de remeras, pantalones, camperas y viseras, mercadería que se llevaron en una caja y en las manos.
Diez minutos después un cartonero que pasaba por el lugar observó la puerta tirada en la vereda y tras un instante de duda entró al local para robar pantalones y viseras. Otro rastrero repitió la maniobra y en pocos segundos se llevó las gorras que encontró en una de las mesas.
"Los vecinos que esperaban el colectivo en la vereda de enfrente llamaron a la Patrulla Urbana y se presentaron un rato después, ellos evitaron que otros se metan a robar", le aseguró la propietaria a CRONOS. "Un familiar que pasó en auto por la avenida vio el móvil y nos llamó para avisarnos lo que ocurría", agregó.
Además de perder $7 millones en mercadería, los damnificados fueron obligados a invertir alrededor de $300 mil para reparar los daños que provocaron.
Durante las primeras horas de la mañana la mujer observó las imágenes que habían grabado las cámaras y en pocos minutos reconoció al sujeto que desbarató la cortina y al cómplice con el que ingresó al salón.
Pocos días antes en los grupos de WhatsApp y en las redes sociales del barrio circulaba la foto de un sujeto identificado como Esteban M., a quien responsabilizaban del robo de un auto.
De inmediato la dueña del comercio buscó el perfil del sujeto en Facebook y lo que encontró la llenó de furia y asombro: un rato antes el señalado había compartido fotos de las prendas que le robó.
Pero la impunidad no se detuvo ahí, momentos después un vecino la alertó que Esteban M. y el cómplice identificado como Matías, estaban vendiendo las prendas a 10 cuadras de la tienda. Además le confirmó donde vivía el sujeto que utilizaba el pantalón con el escudo de Nueva Chicago.
"Llamé a mi familia y lo fuimos a buscar a la casa que está a seis cuadras del negocio. No estaba pero nos devolvieron la ropa que había dejado ahí: recuperé alrededor $ 2.5 millones en mercadería", le indicó la mujer a este medio. "Luego recorrimos distinto lugares del barrio y los encontramos, se intentaron escapar y los retuvimos mientras aguardamos a la policía", aseguró la comerciante.
En el final del segundo video se observan esos instantes de tensión.
"Esteban M. se nos escapó y se intentó esconder en un supermercado pero los vecinos lo vieron y la policía lo detuvo en el lugar", destacó la mujer.
Los arrestados fueron trasladados a la Comisaría 3ra. de José C. Paz y quedaron a disposición de la Justicia.
Los cómplices, el cartonero y el último rastrero permanecen prófugos y sin identificar.
LAS MÁS LEÍDAS