2 feb 2026
El secretario de Turismo de la Nación y exgobernador, Daniel Scioli, volvió a poner en el centro del debate al Puerto de Mar del Plata, al afirmar que la falta de dragado afectó la operativa de exportación de la empresa Lamb Weston, multinacional de papas congeladas con una planta clave en la ciudad balnearia. Sin embargo, la terminal portuaria salió públicamente a desmentir la versión oficial y aseguró que las obras de dragado ya se realizaron y que el puerto está operativo.
Scioli sostuvo que “hay que dejar de lado cuestiones ideológicas” y responsabilizó a la demora en las obras de dragado por los problemas logísticos que, según él, impidieron a Lamb Weston sacar su producción a través del puerto marplatense. Según el funcionario, esta situación impacta negativamente en las exportaciones previstas desde la planta local.
La Terminal de Contenedores 2 (TC2), que opera en la zona portuaria donde se pensaba canalizar buena parte de la producción exportable, salió al cruce de Scioli. En un comunicado, la empresa aseguró que las obras de dragado no son la causa del retraso en los envíos y que la terminal “se encuentra operativa y en condiciones de atender este y otros tipos de cargas”.
Desde TC2 también señalaron que la no utilización del puerto por parte de Lamb Weston estaría vinculada a decisiones de organización y planificación logística de la propia empresa, y no a limitaciones estructurales del puerto. Este cruce de versiones expone tensiones sobre la planificación y uso de la infraestructura marítima local.
El Puerto de Mar del Plata viene atravesando un período de expansión tras años de altibajos, con un notable crecimiento en el transporte de contenedores y la diversificación de cargas que incluye productos como pescado, kiwi y químicos, además de los congelados. Según un informe de La Nación, destacan que el tráfico portuario incrementó su volumen y que el puerto se posiciona como un nodo logístico emergente para exportadores regionales.
La planta de Lamb Weston, inaugurada recientemente con una inversión de más de USD 300 millones, tiene capacidad para procesar grandes volúmenes de papas congeladas para mercados internacionales y genera cientos de empleos directos e indirectos en la región. La compañía proyecta exportar gran parte de su producción, especialmente a Brasil y otros países de Latinoamérica, aprovechando la conectividad marítima local.
Según datos de la industria, la firma también completó primeras pruebas de producción a gran escala, lo que marcó un paso clave antes de su apertura comercial total, proyectando una cadena de frío considerable y un impacto económico relevante para la ciudad y su hinterland agroindustrial.
El episodio abre un debate más amplio sobre la infraestructura portuaria en Argentina, donde la falta de inversiones y planes a largo plazo ha sido señalada como una limitación competitiva frente a puertos regionales, y donde obras de mantenimiento como el dragado suelen ser foco de disputa política y técnica.
Mientras tanto, autoridades provinciales y operadores logísticos han insistido en la necesidad de consolidar rutas marítimas y servicios regulares para sostener el crecimiento del comercio exterior a partir del puerto de Mar del Plata, coincidiendo con el interés de navieras que ya conectan la ciudad con mercados clave como el de Brasil.
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