8 ene 2026
El senador provincial Germán Lago destacó los avances del Plan Maestro Integral de la Cuenca del Río Salado, subrayando su importancia estratégica para el desarrollo productivo y la mitigación de inundaciones en vastas zonas del Interior de la provincia de Buenos Aires. Lago remarcó que se trata de una obra histórica con impacto directo en la agricultura y las economías regionales.
La obra, que abarca más de 531 kilómetros y alcanza a 59 municipios de la Provincia, busca adecuar, ensanchar y profundizar el cauce del río Salado para mejorar el escurrimiento del agua ante crecidas extremas. Esto permitirá recuperar millones de hectáreas para la producción agropecuaria.
En los primeros días de 2026, el Ministerio de Infraestructura bonaerense lanzó la licitación internacional del Tramo V, parte del plan integral y una de las etapas más esperadas por productores y municipios del Interior. El proceso de licitación fue publicado oficialmente y la apertura de ofertas está prevista para fines de febrero.
La inversión estimada para este tramo alcanza 138 millones de dólares, financiados en gran parte por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) junto con aportes del Tesoro provincial, lo que refleja una estrategia de financiamiento mixto para sostener proyectos de largo plazo.
Según explicó Lago, las obras en tramos anteriores permitieron reducciones visibles de inundaciones en áreas como el partido de Alberti, donde el escurrimiento del agua mejoró considerablemente tras las intervenciones de dragado, reduciendo riesgos hídricos en temporadas de lluvia.
No obstante, parte del plan todavía enfrenta obstáculos: el Tramo IV se encuentra parcialmente paralizado por falta de financiamiento nacional, lo que generó reclamos de la Provincia y de entidades rurales que alertan sobre los efectos de las demoras en la seguridad hídrica y la producción agropecuaria.
El impacto productivo de estas obras fue destacado también por representantes del sector agropecuario, que valoraron la licitación del Tramo V como un paso positivo para recuperar más de 400 mil hectáreas productivas afectadas históricamente por inundaciones recurrentes.
El Plan Maestro, concebido como una política de Estado que trasciende administraciones, lleva décadas en ejecución y su continuidad es reclamada no solo por intendentes sino también por organizaciones como Coninagro, que remarcan que las pérdidas por inundaciones superan con creces los costos de la infraestructura.
Además, las obras incluyen infraestructura complementaria, como reconstrucción de puentes y accesos que facilitarán la logística agrícola en una región que concentra gran parte de la producción bonaerense y que requiere soluciones estructurales para su crecimiento sostenido.
El avance del Plan Maestro del Salado se posiciona así como una de las políticas públicas más importantes para el Interior productivo bonaerense, con implicancias no solo en la mitigación de riesgos climáticos, sino también en la consolidación de la competitividad regional ante desafíos ambientales y económicos.
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