viernes 19 de julio de 2019 - Edición Nº1023
Cronos Noticias » En Foco » 18 mar 2019 16:15

Bitácoras bonaerenses

Vidal acelera su campaña ante la adversidad del escenario

La gobernadora decidió cambiar la “campaña corta” por la “campaña larga” y empezó a calentar motores de cara a la contienda electoral. Los desafíos y complicaciones del andar de la candidata con mejor imagen de Cambiemos.


Por Juan Alfaro | @alfajuan 

“Nunca me di por vencida”, fueron parte de las palabras que la gobernadora, María Eugenia Vidal, dijo ante su tropa en el “Foro del Cambio”, realizado en San Miguel del Monte este fin de semana, que aglutinó a cerca de 60 candidatos de los llamados “sin tierra”, esos que tienen el gran desafío de disputarle a los alcaldes peronistas las intendencias. Si uno se pone a analizar unos segundos las palabras de la gobernadora, se podrá observar que son parte de una continuidad discursiva que se viene escuchando en la arena política bonaerense y que se han analizado en anteriores columnas. Hace pocas semanas, desde la Gobernación bonaerense en La Plata (a la que Vidal –por ahora- ha decidido ir más veces a la semana este arranque de 2019), trascendió que por primera vez hay un temor a la posibilidad de perder las elecciones provinciales en octubre, producto del arrastre negativo que representa ir pegado a la boleta de Mauricio Macri, convertido desde hace varios soles en el salvavidas de plomo de Vidal. Descartado por completo el otro globo de ensayo que algunos medios llamaron el “Plan V” (Vidal candidata a presidenta), la cabeza de Cambiemos y de la cúpula del PRO está puesta, como era de esperar, en la “madre de todas las batallas”: la provincia de Buenos Aires. El escenario adverso.

Las diversas tormentas en el horizonte de Cambiemos tienen todos los colores: la suba del dólar y el miedo permanente a una explosión cambiaria, la rebeldía de los radicales en el resto de las provincias, la economía que no mejora y la inflación que sigue en alza; forman un cóctel explosivo que se traslada a todas las pesadillas de Mauricio Macri y Vidal. Gran parte del juego electoral de Cambiemos está depositado en la Provincia y en el aura que aún parece conservar Vidal en parte del electorado (otro dilema y presión para la gobernadora). Es por eso que esta semana que pasó, Macri, temeroso de cualquier rebeldía y ante los rumores del “Plan V”, visitó La Plata para encabezar con Vidal una reunión de gabinete ampliada con ministros y legisladores. El mensaje de Macri fue claro: “Cuiden a María Eugenia”, les dijo al cerrar, pero antes también pidió a los presentes acompañarla de cara a un posible segundo mandato, por si no había quedado claro que él va a ser candidato a presidente. Días después, Macri (también junto a Vidal), almorzó el viernes en la Quinta de Olivos con los intendentes de Cambiemos, donde se tuvo que morfar algunos reclamos de los radicales, que al contrario del resto de las provincias, en el territorio bonaerense no conocen la palabra “rebeldía” y parecen adormecidos a la espera de un señal de “buena onda” de la cúpula del PRO. Dos cumbres en una semana.

La situación de Vidal no es la mejor para ser la abanderada de Cambiemos que irá al frente de batalla a lograr que ella y su “jefe” logren la reelección. Es por eso que en Calle 6 decidieron trazar su propia estrategia electoral y dejar de lado la sugerida por las mentes de la Casa Rosada y su esquema de campaña corta. La urgencia lo amerita, el desafío de Vidal es mucho más grande que el de cualquier candidato de Cambiemos y hay que tomar la iniciativa. Es por eso que el martes 12 de marzo, un día después de la visita de Macri a la gobernación, se llevó a cabo el Consejo Provincial del PRO, donde el jefe de Gabinete bonaerense y “mano derecha” de Vidal, Federico Salvai, habló ante los militantes y dejó señales claras sobre la campaña y el escenario en el que están metidos. “Tenemos que ir a buscar a nuestro votante, al que nos quiso en algún momento, al que generamos alguna expectativa en 2015, en 2017, y hoy tenemos riesgo que se enamore de otro, y si lo dejamos para lo último posiblemente ya sea tarde (…) No perdamos el tiempo en esta primera etapa yendo a buscar al que no nos votó en 2015 ni en 2017, porque si no nos votó en esas elecciones, hoy tampoco está dispuesto a votarnos”, fueron las palabras de Salvai, con un alto grado de sinceridad táctica sobre el tablero. La urgencia de tomar la iniciativa.

Varias cumbres y encuentros para una semana de marzo, a más de dos meses del cierre de listas (el 22 de junio), que en los papeles es el punto de largada de la campaña. El cambio de estrategia de una “campaña corta” a “una campaña larga” se da sobre esa base de urgencia, de adelantar los hechos, de aprovechar que se gobierna y se cuentan con los recursos del Estado para apuntalar el terreno mucho antes. En esa lógica también juega el adelantado nombramiento del ministro de Seguridad, Cristian Ritondo, como candidato a diputado nacional por la Provincia. De hecho, el funcionario cambió la agenda y desde hace unos días se dedica a recorrer distintos puntos del mapa bonaerense en modo campaña. Vidal muestra sus cartas antes y anda sobre el territorio adverso, complejo, sujeto a contingencias traídas del terreno nacional. Vidal está presa del arrastre negativo que Macri tiene en la provincia y con el peso de ser la “candidata estrella” que salve a Cambiemos. Es por eso que sus objetivos no son ambiciosos. El mensaje de ir a buscar el “voto propio” y el de los desencantados se aglutinan sobre ese camino. El arranque de motores.

Del otro lado del ring, el peronismo juega a la paciencia, con algo de la poca capacidad que está demostrando para superar sus internas. Por ahora no hay un candidato o candidata definido. Cristina Kirchner ya avisó que no quiere PASO y si los intendentes no posicionan un candidato de consenso, impondrá el nombre de Axel Kicillof, quien desde principios de este año está “caminando” la provincia. En sus propios dilemas, desde la presidencia del PJ bonaerense, el intendente de Esteban Echeverría, Fernando Gray, da pasos firmes para la formación de un “gran frente” electoral para enfrentar a Cambiemos. ¿Primero la unidad después los nombres? Puede ser una posibilidad, aunque no del todo cierta, dado que a la hora de la rosca, en el peronismo suele correr sangre. Dato no menor, el candidato o candidata para la gobernación que enfrente a Vidal, tiene al arrastre positivo de Cristina, pero si es que la expresidenta decide ser candidata. Si es que no se presenta, el peronismo tendrá que correr de atrás con varias fichas de desventaja. Otro dato importante es la posibilidad cada vez más real de que -a diferencia del resto del país- varios massistas o casi todos, tengan el permiso para jugar en ese “gran frente” que comande el peronismo, una suerte de excepción en la provincia de Sergio Massa y su armado en Alternativa Federal. Vidal no espera el nombre de su rival, que será importante cuando se conozca. Pero, por ahora, el escenario la enfrenta a ser la cara o no de la crisis económica que atraviesa el país y la de estar súper alineada a Macri, pero sin que ello afecte su propio caudal de votos. Todo un desafío.

 

Fuente: ANDigital

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