domingo 16 de diciembre de 2018 - Edición Nº808
Cronos Noticias » En Foco » 27 nov 2018

Bitácoras bonaerenses

¿A qué juega Vidal?

Sobre el tablero irrumpió la idea de desdoblar las elecciones bonaerenses de las nacionales. ¿Qué análisis hacen en Gobernación sobre las variables de cara al escenario electoral? Sensaciones y malestares de la Gobernadora.


Por Juan Alfaro (ALFA) | @alfajuan

Sobre el tablero de opciones se agrega otro plan al escenario venidero. Son borradores, globos de ensayo, nada cierto, pero que pueden convertirse en reales si es que las contingencias lo ameritan. Desde hace una semana surgió por trascendidos la idea de la gobernadora, María Eugenia Vidal, de desdoblar las elecciones bonaerenses de las nacionales. El trascendido es un recurso que en los últimos meses el vidalismo utiliza para instalar algunas ideas, que después de su repercusión va posicionando posturas sobre la misma. Al igual que el “malestar” de Vidal, que trascendió a principios de octubre, sobre el anticipo de que la Provincia sería la principal variable del ajuste que el FMI le pide a Mauricio Macri, el turno ahora es el de plasmar una elección para la Gobernación, legisladores, intendentes y concejales en una fecha distinta a las presidenciales. La jugada fue desplegada por trascendidos que partieron desde la mesa chica de Vidal, que este fin de semana se hicieron formales al ser la propia Gobernadora la que se refirió el tema. “Hoy todas las opciones están abiertas”, dijo, contundente. Este lunes, el jefe de Gabinete de la Nación, Marcos Peña, también tuvo que salir a hablar sobre la idea del vidalismo. “Falta mucho para definir si se adelantan las elecciones bonaerenses”, aseguró. Otro capítulo de la feroz interna que mantiene Vidal –en tándem con Horacio Rodríguez Larreta– contra Peña. Laboratorios electorales.

Esta preingeniería electoral pensada por Federico Salvai, jefe de Gabinete bonaerense y mano derecha de Vidal, tiene su lógica. Desde las diversas explosiones que tuvo la crisis del dólar este año, la mirada de Gobernación no sólo fue “reclamar más política” a la Casa Rosada a la hora de enfrentar estas “tormentas” o pedir la cabeza de Peña o del superministro de Hacienda, Nicolás Dujovne. También se sintieron los efectos de la constante caída en las encuestas de Macri, que afectaron la imagen de Vidal, más allá de focos de estallidos bonaerenses, como el conflicto docente. En septiembre, esta columna analizó los dilemas de la Gobernadora pos crisis. La encrucijada de Vidal, con un Macri convertido en un salvavidas de plomo, comenzó a generar gran preocupación en Calle 6. El escenario electoral cambió al ritmo de los sacudones de la crisis. Los Planes B, C y D de Cambiemos para las elecciones presidenciales de 2019, que tenían a Vidal como principal protagonista, parecen no estar más sobre el escenario. La orden de la Casa Rosada fue hiperinstalar que Macri buscará la reelección. Vidal candidata a presidenta (Plan B), Vidal candidata a Vicepresidenta (Plan C) o una fórmula Vidal-Larreta/Larreta-Vidal (Plan D), parecen estar archivados, al menos en lo discursivo. Dato no menor, en octubre trascendió la posibilidad de que Vidal “por agotamiento” personal producto de las presiones de la gestión, no buscaría un segundo mandato en la provincia de Buenos Aires y que se podría recluir en su casa con su familia. En ese tono, en medio del malestar de Vidal con La Rosada por el ajuste que se venía para la Provincia, trascendió una frase que pasó desapercibida: “Vidal dice que antes de romper con Macri se va a la casa”. Antecedentes cercanos.

El tablero de operaciones se mueve al ritmo del venidero escenario electoral y de las variables del ajuste que Macri implementó por pedido del FMI. La suerte de la provincia de Buenos Aires, la otrora perlita de Cambiemos, fue adversa en ese baile. Vidal tendrá que asumir costos del ajuste de Nación por 34 mil millones de pesos, los que –según se establece en el proyecto de Presupuesto y Ley Impositiva 2019– pretende “compartir” con los municipios. Este traspaso sin filtro en muchos puntos desató la bronca y quejas de los intendentes del peronismo y del massismo, pero también de los aliados radicales. Sobre ese vendaval también tienen su papel las feroces internas que mantienen Vidal-Larreta con Peña y Dujovne. En la intimidad, “Mariu” sabe que los dos ministros nacionales empujaron más de la cuenta en los costos que la Provincia terminó asumiendo del ajuste de Nación. Desde hace meses, a medida que las encuestas adversas de Macri comenzaron a afectar a la imagen de Vidal, y ante la inminencia de la variable del ajuste, la Gobernadora decidió “provincializar su gestión y discurso”. La jugada fue confusa, Vidal se cuidó de no mostrar su enojo, en público o en privado, contra Macri, aún a sabiendas de que cualquier decisión de los ministros nacionales pasa por el visto bueno del Jefe de Estado. También culpó a los gobernadores peronistas que, es cierto, pusieron como condición para apoya el Presupuesto Nacional 2019 que la variable del ajuste sea la Provincia. Pero hasta esa negociación –que llevó adelante el ministro del Interior, Rogelio Frigerio (aliado del presidente de la Cámara de Diputados nacional, Emilio Monzó)– fue aprobada por Macri. El malestar de Vidal.

Ahora la escena se debate sobre desdoblar las elecciones bonaerenses. La jugada tiene una lógica: con una elección separada, Vidal esquiva el arrastre negativo de Macri y, al mismo tiempo, la posibilidad de un mano a mano con Cristina Fernández de Kirchner y un peronismo unido. En bosquejos, que son borradores de borradores, las versiones sostienen que en Calle 6 avizoran que la pelea con el peronismo/kirchnerismo está muy pareja. Un análisis apunta que si MEV juega el mismo día de la elección nacional y pierde por un voto, Cambiemos se queda sin la gobernación, porque en la Provincia no hay segunda vuelta, como en la Nación. “Vidal no quiere ser víctima de la polarización”, sostienen en Cambiemos de la Provincia. Aunque también, a modo de plasmar los beneficios de esta idea, otros sostienen que un triunfo de Vidal en una elección desdoblada, le daría aire a Macri, ya que puede sacar impulso de esa victoria y tener a la Gobernadora como soporte de campaña y hasta, quizás, con los intendentes peronistas en sus nichos, sin el peso de tener que jugar para Cristina. Pero también existen los riesgos de una derrota de Macri. Lo que no quiere Vidal es tener un segundo mandato con un Gobierno Nacional de distinto color político. De todos modos, según pudo saber ANDigital, en Gobernación intentan poner paños fríos a esa idea, aunque dejan margen a las especulaciones. “La estrategia electoral provincial será la que el Gobierno Nacional decida, la que le convenga a Macri”. En ese plano, anunciaron que a comienzos del 2019 (enero) se plasmarán los “análisis serios” sobre esta posibilidad. Opciones sobre el tablero.

Las conjeturas sobre las elecciones son variadas y con distintos efectos. Por un lado, está el proyecto de Sergio Massa para separar las elecciones municipales de las provinciales y nacionales. Desde Gobernación rechazaron la idea en varias ocasiones. Por otro lado, de la mano del intendente de Vicente López, Jorge Macri, y los legisladores de Cambiemos que responden a los jefes comunales, plasmaron la posibilidad de eliminar las PASO. Una idea que chocó con los legisladores bonaerenses alfiles de Monzó –con Marcelo Daletto a la cabeza–, quienes salieron duros a condenar la mera intención. El escenario tiene sus variantes, pero es la primera vez que desde la Gobernación sueltan una idea sobre cambios en el calendario electoral. Muchos observadores sostienen que el trasfondo de ese globo de ensayo es un mensaje de Vidal a la Casa Rosada (a Macri), el cual muy tímidamente desliza un escenario de despegue de la Gobernadora, o sólo un reclamo ante las variables del ajuste que aún no son compensadas por Nación. O quizás, en el fondo, Vidal apunta a “cortarse sola”.

Fuente: ANDiigital

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