domingo 16 de diciembre de 2018 - Edición Nº808
Cronos Noticias » En Foco » 20 nov 2018

Bitácoras bonaerenses

Rebelión de radicales y arranque espinoso sobre el Presupuesto 2019 de Vidal

Los intendentes de la UCR coincidieron con los del peronismo. Las quejas sobre las variables del ajuste que Macri trasladó a Provincia y que la Gobernadora quiere transferir a los municipios, anuncian un escenario áspero para la aprobación de la “Ley de leyes”.


Por Juan Alfaro | @alfajuan
 

Los chorizos ya estaban sobre la mesa, el ambiente era ameno, pero se tenían que decir las cosas. Ningún secreto, muchos boina blanca, antes del convite, habían manifestado sus broncas en los medios periodísticos. Pero esta vez la queja sería cara a cara. En la Residencia del vicegobernador, los intendentes radicales del interior viajaron hasta La Plata para mantener una reunión con Daniel Salvador, su representante en el Poder Ejecutivo o, al menos, ese es su papel formal, y los legisladores de la UCR. El menú criollo de asado, pollo y chorizos, fue acompañado por el menú condimento político. Los alcaldes de la UCR habían solicitado un encuentro, una contención ante los puntos del Presupuesto y la Ley Impositiva 2019 que María Eugenia Vidal presentó en la Legislatura, y que afectan directamente a las arcas de los 135 municipios bonaerenses. Se trata del “menú del ajuste” que, irónicamente, denominó un intendente bonaerense al paquete que Mauricio Macri trasladó a Provincia y que la Gobernadora pretende transferir a las comunas. La absorción de los subsidios al trasporte por $ 2.500 millones, la “tarifa social” eléctrica por $ 8.000 millones, los porcentajes del Fondo Educativo, el toque de un 38 por ciento de aumento a las tasas municipales, el ajuste en los gastos de los Concejos del 3 a 1,5 % y las responsabilidades sobre la CEAMSE, son cuestiones que la “Ley de leyes”, diseñada por el ministro de Economía Hernán Lacunza, pretende cargarle a los municipios. El combo explosivo.

La rebelión de los alcaldes radicales se suma a las broncas y enojos que manifestaron los intendentes del peronismo, sobre todo de los distritos del interior. “No podemos hacernos cargo, hacen falta modificaciones”, dijo en voz alta un jefe comunal en el almuerzo con Salvador. Es que hay un eje común en la mayoría de las quejas. Los montos que suman el traspaso del ajuste son “imposibles” para las arcas municipales. Eso lo sabe el de Tordillo, el de Tandil, el de Lomas de Zamora y el de La Plata, así como el Chacabuco. Además, surge otro eje común entre radicales y peronistas. Por ejemplo, que el tope al aumento de tasas “atenta contra la autonomía municipal” que está estipulada por la Constitución bonaerense y la Ley Orgánica Municipal. Esa intromisión del Ejecutivo bonaerense hacia las autonomías municipales tocó en un punto nodal de la esencia radical, siempre predispuesto a defender la institucionalidad constitucional. En ese revuelo, la rebelión de los radicales tuvo su eco en la Legislatura bonaerense. La lógica es de manual. Los reclamos de los alcaldes a Salvador también fueron para los legisladores que los representan. “Vemos que la mochila cada vez se nos hace más pesada”, se queja otro intendente. Esto provocó mucho ruido en el bloque de los 44 diputados que tiene Cambiemos en la Legislatura. Una bancada que ya posee ruidos por los cuestionamientos a su titular, el marplatense Maximiliano Abad, y por las internas que hay entre los “voceros de los intendentes”, que piden eliminar las PASO, y los alfiles de Emilio Monzó, quienes se niegan rotundamente a esa idea. En la Gobernación bonaerense miran cómo se desarrolla el tablero, atentos, por ahora tranquilos. Aunque, según pudo saber ANDigital, sorprendieron algunas quejas públicas de los intendentes radicales. No las de Miguel Lunghi, de Tandil, a quien algunos llaman irónicamente “el sciolista”, tampoco las de Daniel Cappelletti, de Brandsen, quien en varias ocasiones de fue de boca y tuvo que salir a aclarar sus dichos. La preocupación, a modo de ejemplo, recayó en las declaraciones de Víctor Aiola, de Chacabuco, a quien ya consideraban como “propio”. Rebeldía de boina blanca.

Atentos a las reacciones o a los efectos contagio, desde Calle 6 le ordenaron al presidente de Diputados, Manuel Mosca, contrarrestar las quejas radicales y alinear a los intendentes PRO y los vecinalistas. El bolivarense activó la diplomacia dura y en diversa reuniones sentó en una mesa a los intendentes Julio Garro (La Plata), Jorge Macri (Vicente López) y Héctor Gay (Bahía Blanca), para que plasmasen su apoyo abierto al proyecto de Presupuesto y que digan, casi a coro, que “todos tenemos que hacer sacrificios”. El alineamiento de los PRO tuvo su costado aleccionador con el jefe comunal platense, quien un día antes de la reunión con Mosca dijo que para la “Ciudad de las Diagonales” era “imposible afrontar” los subsidios al transporte. Sin embargo, tras la postal con Mosca, tuvo que desdecirse y afirmar: “Los intendentes vamos a hacer el esfuerzo que la Provincia necesite”. El operativo encolumnamiento también contó con la voz del intendente vecinalista de Bragado, Vicente Gatica, quien hace rato comulga en Cambiemos, pero junto a otro colega, Guillermo Britos, de Chivilcoy, quien navega cerca de las costas del Cambiemos. Con esas aristas, las altas esferas de Gobernación no sólo tienen que lidiar con el massismo y peronismo/kirchnerismo para contar con apoyos para sancionar la “Ley de leyes”, sino con la rebelión de los radicales, que parece ser que esta vez alzaron la voz en serio. Muchos oficialistas observan en las quejas de los alcaldes UCR un trasfondo electoral, que tiene como objetivo el armado de listas del 2019. “Los radicales esta vez no van a querer estar en el fondo o relegados”, advierte un armador electoral de Cambiemos. Pero el pasado reciente no acompaña la aventura radical. En los más de tres años que tiene el camino electoral de Cambiemos siempre que alzaron la voz, se conformaron con eso, para luego acceder quietos y dóciles a los mandamientos del PRO dentro del espacio. El currículo político.

Mientras tanto, el jefe de Gabinete, Federico Salvai, comenzó las negociaciones con el “peronismo dialoguista” que encabeza el siempre bien predispuesto Martín Insaurralde, en representación del “Bloque de los Intendentes” (PJ-Unidad y Renovación). “Ustedes nos piden que les demos lo que nos quitaron los gobernadores peronistas”, le dijo sonriente Salvai a Insaurralde al saludarlo. Más allá de la chicana, que es cierta, la “mano derecha” de Vidal le dejó en claro al lomense que “a nosotros Nación nos pasó 25 mil millones por reclamo de los gobernadores del PJ y no nos podemos hacer cargo de esos gastos”. Si bien, el encuentro es el primero de varios, por ahora avanzan en el diálogo y ANDigital pudo saber que de parte del esposo de Jesica Cirio “hay voluntad de aprobar el Presupuesto”. La clave, pensada por Calle 6 para la mesa de negociaciones, es modificar el proyecto en los puntos más calientes. Sin embargo, más allá de lo que ya deslizaron (porcentajes del Fondo del Conurbano y los $ 8.000 millones de “tarifa social”), la lista de quejas actual es mucho más grande que la de años anteriores. Vidal y su “mesa chica” tendrán que ceder un poco más de lo pensado en este plan de compartir los gastos del ajuste que les trasladó Macri.
 

Fuente: ANDigital 

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