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Cronos Noticias » En Foco » 24 oct 2018 12:53

Escenario Preocupante

¿Hay una baja de las residencias médicas en los hospitales públicos bonaerenses?

Las residencias médicas son, desde hace algunos años, un aspecto problemático en el ámbito de la salud pública a nivel nacional y provincial. Creadas en el año 1944, estas formaciones son las más emblemáticas y descuidadas del nivel de posgrado. Cuál es el escenario actual y los datos sobre una práctica profesional fundamental para la salud de los bonaerenses.


Por Paloma Barberena Rivas | @PaloBarberenaRi

Historia las residencias

Las primeras residencias en Argentina surgieron a modo de programa durante el año 1944,  bajo la titularidad del Doctor Tiburcio Padilla en la Cátedra de Semiologia y Clinica Propedeutica. En 1952 y en términos protocolares se constituyó el comienzo de la residencia de Cirugía que resultó pionera  que fue desarrollada en el Hospital Policlínico de Lanús.

Años más tarde, en 1957, se formalizaron las residencias para los egresados del nivel universitario. Al año siguiente comenzó la regulación de las residencias a cargo del Ministerio de Salud de la Nación, en ese momento llamado Ministerio de Salud Pública.

Fue por esos años que se definió el concepto de residencia a nivel provincial y nacional: “Un sistema de educación profesional para graduados en escuelas médicas, con capacitación en servicio, a tiempo completo y en un plazo determinado, a fin de prepararlos para la práctica integral, científica, técnica y social de una especialidad”.

Para ponerse a tono

La salud pública a nivel nacional hoy está en crisis. A principios de septiembre se redujo la jerarquía de once Ministerios Nacionales, uno de ellos: el Ministerio de Salud, ahora transformado en una Secretaría dependiente del Ministerio de Desarrollo Social .Distintos hospitales hicieron actividades, chequeos, controles y estudios gratuitos para visibilizar su disconformidad con esta medida.

La provincia de Buenos Aires no escapa a esta situación integral: octubre comenzó con la carta abierta a Mauricio Macri del médico cirujano del efector provincial Doctor Rodolfo Rossi, Manuel de Battista, que se viralizó en los medios de comunicación y las redes sociales. En ella se hizo una sentencia: “El ajuste en salud no es vida, es muerte”.

En ese contexto, la diputada bonaerense de Unidad Ciudadana, Mariana Larroque solicitó un pedido de informe de índole provincial exigiendo a las autoridades del Ministerio de Salud de la de Buenos Aires las razones que lo llevaron a  subejecutar 1.180 millones de pesos del presupuesto asignado en el último año.

Por otro lado, a principios de octubre se llevó adelante la primera marcha nacional en defensa de la salud pública convocada por sectores de ese ámbito, organizaciones sociales y distintos sindicatos.

Durante ese mismo mes, la Asociación Sindical de Profesionales de la Salud de la Provincia de Buenos Aires (CICOP), realizó varias medidas de fuerza en las que se incluyeron paros de 48 horas y movilizaciones que tuvieron la participación de diferentes sectores y regiones. Para lo que resta del año, explicaron, que “a menos que haya soluciones y respuestas concretas”, se repetirán las acciones.

Otro eslabón

En la provincia de Buenos Aires, las residencias de salud no son indiferentes a esta situación. El primer semestre cerró para los residentes, en términos salariales, con un mal llamado sueldo, que expresado en dólares equivalía a 649, tomando en cuenta que en junio de este año cuando el precio de la divisa internacional rozaba los 30 pesos. Esta comparación sirve para mirar gráficamente el salario real de un profesional de la salud en argentina: en junio del año pasado ese mismo sueldo equivalía a 1.150 dólares.

Por otro lado se espera una inflación del 45 por ciento para fin de año y la propuesta del Gobierno bonaerense, dentro las paritarias de los profesionales de la salud es equiparable al 15 por ciento. Hoy, un médico recibido parte del sistema de residencias con un sueldo de alrededor de 22.000 y 23.000 pesos, que dividido en horas cumplidas y guardias extras da 58 pesos por hora, con leves variaciones de pago en los cuatro o cinco años que puede durar una residencia dependiendo del área.

Estos son algunos datos que caracterizan las condiciones laborales de los residentes provinciales y nacionales, que aunque no estén inscritos en el sistema formal del empleo, cumplen las funciones de uno.

En ese sentido, Loana Ramirez, trabajadora social, con residencia finalizada y empleada del Hospital Dr Alejandro Korn, explicó en diálogo con CRONOS que dicha situación se da porque la residencia, aun superando las 8 horas diarias, “está planteada como una beca de posgrado y no se ve contemplada la figura de trabajador”.

A su vez, se suma la existencia del Decreto Ley 2.557 que regulariza las condiciones laborales de los residentes, donde se especifica que al “no existir la figura del trabajador  los aportes jubilatorios son nulos al igual que la posibilidad de acceder a licencias”.

El régimen que regula las residencias fue modificado por última vez en el año 2015, siendo el “descanso pos guardias” el único cambio a favor de los residentes. Ramírez explicó que muchas veces los residentes cumplen el rol de profesionales de planta dado que falta personal y sintentizó: “Los chicos terminan siendo mano de obra barata”.

Una mirada desde adentro

La provincia de Buenos Aires cuenta con 80 hospitales bajo su órbita. En ese marco, Mariano Salerno, instructor de residencia de Medicina General del Hospital de Niños Dr Ricardo Gutiérrez, explicó a CRONOS que “si bien no se disminuyó la cantidad de vacantes, si se redujo la cantidad de inscriptos a residencias”. “La cuestión de las residencias es una de las aristas de la crisis que enfrenta la salud hoy”, afirmó tajante.

La cobertura este último año, según datos oficiales a los que CRONOS accedió, fue de 79 por ciento. Es decir, que de los 1.712 cupos disponibles se llenaron 1.366. Ahora bien, respecto a los ingresos a planta, hasta esta fecha son 400 los residentes que calificaron mientras que el año pasado cerró con 2.200 designaciones. Para fin de año, es poco probable llegar a la cifra del 2017.

La disminución de ingresos en las residencias se debe, explicó Salerno, principalmente a las condiciones laborales que tienen los residentes: “Hay que trabajar sobre el residente en sí, humanizarlo, o sea pensar si tiene familia, si vive lejos, si duerme, son cosas que no se tienen en cuenta”.

Esa problemática hace que muchos egresados decidan continuar su formación en ámbitos privados como son los posgrados, diplomaturas, entre otras posibilidades. Por ello  el nivel de residencias baja y las alternativas suben. “Es un problema porque la mayoría de las veces quienes sostienen el sistema público son los residentes”, explicó Salerno.

En la actualidad hay especialidades que presentan un faltante de médicos y profesionales de la salud, la mayoría de ellas son las que cumplen guardias obligatorias: obstetricia, medicina general, pediatría y clínica. “Se produce un círculo porque a raíz de esa baja de inscriptos y que la Provincia subejecuta presupuesto”, reflexionó Salerno.

La distribución de residencias a nivel geográfico también implica un conflicto, dado que las ciudades y pueblos más pequeños del territorio bonaerense no cuentan con estructuras formativas preparadas para las residencias. Son las grandes ciudades las que alojan mayormente a los residentes, como La Plata, Mar del Plata, Bahía Blanca, sectores del Conurbano bonaerense, Tandil y Junín. En ese aspecto, Salerno explicó que “por esto las ciudades del Interior solo cuentan con la salud que pueden generar para autoabastecerse”.

Este escenario refleja una problemática seria en el formato de cómo está pensada la Salud Pública en Argentina. Prima la mirada individual y liberal, no de igualdad de oportunidades. “No se está tratando a la Salud desde una perspectiva sanitaria e igualitaria”, sentenció Salerno.

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