El Senado de la provincia de Buenos Aires aprobó este jueves, por mayoría, el proyecto impulsado por el gobernador Axel Kicillof para crear el Centro de Industria Farmacéutica, una empresa estatal destinada a producir medicamentos e insumos sanitarios. La iniciativa se trató durante la quinta sesión ordinaria del año y consiguió media sanción con el acompañamiento del peronismo y el rechazo de toda la oposición.
La propuesta contempla la conformación de una sociedad anónima con participación estatal mayoritaria, que estará habilitada para investigar, desarrollar, fabricar, comprar, vender y distribuir medicamentos. También podrá elaborar vacunas, productos médicos, equipamiento, ingredientes farmacéuticos activos e insumos odontológicos. La producción tendrá prioridad de abastecimiento para el sistema público de salud provincial y los 135 municipios.
Desde el Ejecutivo bonaerense sostienen que la iniciativa apunta a mejorar el acceso a los tratamientos, reducir los costos de adquisición y fortalecer la capacidad de respuesta del sistema sanitario. Además, argumentan que la producción estatal permitiría evitar los sobreprecios de los laboratorios privados cuando existe un monopolio en determinados medicamentos. El proyecto es impulsado por Kicillof y el ministro de Salud, Nicolás Kreplak.
Durante el debate, el senador del Frente Grande Fernando Coronel fue el encargado de defender la propuesta en nombre del oficialismo. Entre sus argumentos, mencionó el impacto de las medidas del Gobierno nacional sobre las políticas sanitarias, los recortes en programas como Remediar y las dificultades que enfrentan los jubilados para acceder a sus medicamentos. También señaló que otras provincias cuentan con experiencias similares.
Otro de los ejes de la discusión estuvo vinculado con los mecanismos de control y financiamiento de la futura empresa. Frente a los cuestionamientos opositores, Coronel aseguró que existen instancias de auditoría y defendió la posibilidad de agilizar la adquisición de medicamentos mediante la producción propia. En paralelo, el oficialismo incorporó modificaciones para establecer que el Estado provincial tendrá el 99% del capital social y el 1% restante podrá quedar en manos de actores públicos o privados.


Los cambios también alcanzaron las facultades financieras de la sociedad. El texto mantiene la posibilidad de contraer préstamos y emitir títulos de deuda, aunque establece que esas operaciones deberán estar vinculadas con su objeto social, contempladas en el presupuesto y sujetas a la Ley de Administración Financiera. Además, se incorporaron herramientas para el seguimiento legislativo de las operaciones extraordinarias de endeudamiento, a partir de los planteos realizados durante el tratamiento en comisiones.
Pese a las modificaciones acordadas por el oficialismo para reunir los votos del peronismo, los bloques de Unión y Libertad, PRO, La Libertad Avanza y Hechos-UCR Identidad rechazaron la iniciativa por considerar que implica más estructura estatal, gasto público e intervención gubernamental en el sistema sanitario. Ahora, el proyecto deberá atravesar la Cámara de Diputados, donde Kicillof no cuenta con quórum propio. La propuesta ya había conseguido media sanción en 2024, pero entonces quedó trabada en el Senado.