La interna del peronismo volvió a tensarse luego de que Axel Kicillof reuniera a intendentes y funcionarios de su confianza para ratificar su postura sobre las PASO. El gobernador bonaerense insistió en que las candidaturas presidenciales de 2027 deben definirse mediante una competencia abierta, sin acuerdos entre cúpulas ni imposiciones partidarias.
Las declaraciones del mandatario generaron una rápida reacción del sector alineado con Cristina Kirchner, que interpretó el planteo como un desafío a la conducción de la expresidenta. Uno de los primeros en responder fue el senador provincial Emmanuel González Santalla, quien cuestionó a Kicillof a través de sus redes sociales y puso en duda su posicionamiento frente al kirchnerismo.

Con fuertes ironías, Santalla apuntó contra el gobernador por plantear ahora una disputa interna con Cristina, mientras la expresidenta permanece detenida. En esa línea, expresó: “Parece que Kicillof se puso los pantalones largos, se hizo “hombre” justo ahora, y cuando parecía que iba a desafiar a Magnetto, al círculo rojo, a la mafia judicial, junto coraje y reunió a un grupito de intendentes para decirles que está dispuesto a enfrentar a Cristina”.
En esa línea, el senador bonaerense le recriminó: “Alta confusión. Además, les informó que no quiere más dedo, justamente ese dedo que lo hizo gobernador en el 2019 contra la opinión de todo el peronismo bonaerense. Peor que la ingratitud, es la estupidez”.
Los cuestionamientos también llegaron desde otros referentes del cristinismo. El diputado provincial Facundo Tignanelli y la exfuncionaria bonaerense Fernanda Raverta se sumaron a las críticas. Esta última señaló que le llamaban la atención las supuestas valentías para desafiar a Cristina Kirchner justo cuando se encuentra presa, en una referencia directa al posicionamiento del gobernador.
Durante el encuentro con intendentes y ministros, Kicillof buscó ordenar a su espacio y transmitir su propuesta para resolver las diferencias internas. Allí sostuvo que el peronismo debe competir electoralmente y alcanzar acuerdos, pero sin recurrir al mecanismo de selección de candidatos mediante decisiones de dirigentes. “Compitamos y acordemos, pero no vayamos al toma y daca del dedo”, expresó.
El nuevo capítulo de la disputa se produce después de una reunión entre los principales sectores del peronismo, que incluyó al cristinismo, el kicillofismo y el massismo. Allí coincidieron en sostener las PASO como herramienta para resolver las internas partidarias, frente a la intención del gobierno de Javier Milei de eliminar, suspender o modificar su obligatoriedad para las elecciones del próximo año.