Diego Santilli, jefe de Gabinete, defendió este jueves la actuación del Gobierno de Javier Milei en el episodio que involucró la salida de Flávio Bolsonaro de la Argentina a través de Puerto Iguazú. El funcionario aseguró que el senador brasileño ingresó y salió del país con la documentación en regla, sin restricciones legales que habilitaran su detención.
Santilli sostuvo que no existía ninguna orden de captura internacional contra Bolsonaro emitida por Interpol, pese a la prohibición de salir de Brasil dictada por el juez Alexandre de Moraes. Según explicó, el procedimiento migratorio se desarrolló con normalidad y las autoridades argentinas no tenían impedimentos formales para autorizar su salida hacia el exterior.
El funcionario también señaló que Bolsonaro abordó un avión de la empresa Baires Fly tras ingresar al aeropuerto bajo la custodia de la Policía de Seguridad Aeroportuaria. El operativo habría contado con la supervisión del asesor presidencial Santiago Caputo y con el aval del presidente Javier Milei, a quien el legislador brasileño le agradeció públicamente la asistencia recibida.

En paralelo, la jueza federal María Eugenia Capuchetti le pidió a la Dirección Nacional de Migraciones y a la Cancillería que informen si existían restricciones para el ingreso de Bolsonaro a la Argentina. El requerimiento respondió a un planteo de la fiscal Paloma Ochoa, quien solicitó distintas medidas de prueba para avanzar en la investigación judicial.
La causa se inició a partir de una denuncia del dirigente del Partido Obrero Gabriel Solano contra Milei y otros funcionarios nacionales, por presuntos delitos que incluyen encubrimiento agravado, abuso de autoridad y malversación de caudales públicos. A su vez, el diputado Esteban Paulón presentó otra denuncia contra el Presidente, el canciller Pablo Quirno y Santiago Caputo, que quedó en el juzgado de Sebastián Ramos.

Por otra parte, los representantes del peronismo en la Comisión Bicameral de Inteligencia presentaron un pedido de informes para esclarecer si la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) participó del operativo. La comisión, presidida por el diputado libertario Sebastián Pareja, cercano a Karina Milei, deberá abordar los interrogantes sobre una eventual intervención de los organismos de inteligencia.