La comisión de Trabajo de la Cámara de Diputados bonaerense avanzó este martes con el proyecto impulsado por Facundo Tignanelli para declarar la emergencia económica, productiva y laboral de la industria del calzado. La presidenta de la comisión, Soledad Alonso, reunió siete votos para obtener el dictamen, aunque el acuerdo con el sector de Axel Kicillof llegó con condiciones.
El principal contrapunto se dio entre Alonso y los legisladores alineados con el gobernador, que reclamaron conocer el impacto fiscal de los beneficios impositivos previstos. Entre las voces que sostuvieron esa postura estuvo Ana Luz Balor, quien planteó la necesidad de consultar al Ejecutivo antes de avanzar y advirtió que otras actividades productivas también atraviesan dificultades.

Balor, nombre del kicillofismo en la Legislatura, puso el foco en la diversidad industrial de Tres de Febrero, donde conviven empresas automotrices, metalmecánicas, autopartistas, del mueble, del plástico y alimenticias. “Tenemos que tener en cuenta que obviamente hay otras industrias que lo necesitan”, sostuvo la diputada, al respaldar un pedido de informes que permita evaluar tanto el costo fiscal como las herramientas disponibles para sostener el empleo.
Alonso, en cambio, defendió la urgencia de avanzar frente al cierre de empresas y la caída de la actividad. “Yo no tengo el costo fiscal, pero tengo la seguridad de que estas personas no van a poder hacer ningún tipo de aporte porque están cerrando las empresas”, respondió. Así, buscó correr el eje de la discusión hacia las consecuencias económicas y laborales de no intervenir a tiempo.


La negociación terminó con siete votos positivos: dos de La Cámpora, tres del kicillofismo, uno de Hechos y uno del Frente de Izquierda. Los dos representantes de La Libertad Avanza se abstuvieron. El respaldo del Movimiento Derecho al Futuro quedó condicionado a que Legislación General consulte al Poder Ejecutivo antes de seguir con el tratamiento del expediente.
Con el dictamen conseguido, Alonso logró evitar que las diferencias frenaran el proyecto en su primera instancia legislativa, aunque el debate interno sigue abierto. Ahora, la comisión de Legislación General, presidida por Rubén Eslaiman, deberá acercar posiciones entre La Cámpora y el kicillofismo. El desafío será compatibilizar una respuesta a la crisis del calzado con la evaluación del costo para las cuentas provinciales.