En la mañana de este lunes un operativo policial generó angustia e inquietud en la localidad de Remedios de Escalada. Un hombre que era perseguido por los uniformados, extrajo un arma blanca y amenazó con quitarse la vida.
La impactante secuencia fue observada por varios testigos y el personal policial aprehendió a un hombre que grabó el operativo y se negó a borrar las imágenes.
Todo comenzó alrededor de las 11 cuando el sospechoso que caminaba por el cruce de Av. San Martín y Marco Avellaneda, se rehuso a ser identificado por personal de la Policía Bonaerense.
Tensión en #Lanús: un hombre que habría intentado cometer un robo, fue rodeado por personal policial. El sujeto amenazó con cortarse el cuello, los efectivos realizaron disparos para amedrentarlo y finalmente lo redujeron @aJulianAlvarez @BAProvincia #CronosNoticias https://t.co/UT2TqsArHG
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) October 26, 2026
Hasta el momento las causas del operativo no pudieron ser confirmadas con fuentes oficiales y hay dos versiones: la primera indica que el sospechoso habría intentado cometer un robo en la zona comercial de la localidad. La segunda establece que un vecino detectó que el hombre estaba armado y alertó al personal policial que lo persiguió alrededor de 200 metros y lo interceptó sobre la calle 1 de Mayo.
En las imágenes que acompañan esta nota se observa al individuo discutir con varios efectivos, que se acercaron con un móvil y a pie, y luego extraer un arma blanca con la que los amenazó para que retrocedan.
Ante la temerosa mirada de varios vecinos y comerciantes, el sujeto se apoyó el cuchillo en el cuello y aseguró que se iba a suicidar.

Exhibiendo las armas reglamentarias, los efectivos lo rodearon y le exigieron que deponga la actitud. En ese momento los testigos corrieron para encontrar refugio en los locales y otros cruzaron de acera para escapar.
El hombre se alejó a la carrera otros 100 metros y finalmente los efectivos lo redujeron en la intersección de 1 de Mayo y Juan de Zamora. Vecinos aseguraron que se escucharon al menos cinco detonaciones, que pudieron ser disparos de advertencia o con proyectiles no letales, y que el detenido solo tenía un pequeño corte en el cuello.
A continuación se produjo una llamativa escena en la que se vio involucrado uno de los testigos.

El vecino que permanecía dentro de un comercio, escuchó los gritos y salió a la vereda para grabar el procedimiento con el teléfono celular. Algunos minutos después el personal policial se le acercó y le exigió que borre el registro.
El sorprendido testigo, que estaba acompañado por un familiar, acabó aprehendido y esposado cuando se negó a acatar la orden policial.