El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, se impuso en el balotaje con el 51% de los votos y consiguió un nuevo mandato, tras una elección que reavivó las diferencias políticas en Argentina. Axel Kicillof celebró el resultado, mientras Javier Milei evitó felicitar al mandatario brasileño.
La definición electoral estuvo atravesada por cuestionamientos del sector opositor a la decisión del Supremo Tribunal Federal de extender dos horas la votación por dificultades climáticas. Tras la derrota, Flavio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal, anunció que recurrirá a la Justicia para pedir la anulación de los comicios.
En ese contexto, Milei no publicó un saludo oficial para Lula y compartió en redes sociales un mensaje que lo compara con Nicolás Maduro y pone en duda la transparencia electoral. Tampoco hubo felicitaciones públicas de Cancillería ni de su titular, Pablo Quirno, en contraste con las reacciones de otros dirigentes regionales.

Por su parte, Kicillof calificó la jornada como una “noche histórica” y felicitó al presidente electo. El gobernador bonaerense sostuvo que la victoria dejaba una enseñanza sobre la importancia de no rendirse y afirmó que ninguna injerencia extranjera ni campaña de odio puede derrotar a un pueblo que defiende su soberanía.
El contraste volvió a exponer las diferencias entre el Gobierno nacional y la administración bonaerense frente al escenario regional. Mientras mandatarios y referentes de distintos países expresaron sus felicitaciones, Milei quedó entre los líderes de la región que no saludaron públicamente a Lula tras su triunfo electoral.