La Cámara de Diputados bonaerense convirtió en ley, durante su sexta sesión del año, un proyecto impulsado por el senador de Unión y Libertad, Sergio Vargas, que habilita a los 135 municipios de la provincia a utilizar fondos del Impuesto Inmobiliario Rural para prevenir los efectos del fenómeno climático El Niño, ante la posibilidad de lluvias intensas e inundaciones.
La normativa tendrá una vigencia de seis meses y permitirá que los intendentes destinen hasta el 100% de los recursos que reciben para el mantenimiento de la red vial rural a obras de drenaje pluvial e infraestructura hídrica. El objetivo es ampliar la capacidad de respuesta de los gobiernos locales frente a eventuales emergencias provocadas por el exceso de precipitaciones.
Entre los trabajos contemplados se encuentran el dragado de canales, la reparación de alcantarillas, la ejecución de desagües y la compra de equipamiento hídrico. La propuesta, que también lleva la firma de la senadora Silvana Ventura, busca que los municipios puedan atender necesidades urgentes sin quedar limitados exclusivamente al mantenimiento de los caminos rurales.


Actualmente, la distribución del Impuesto Inmobiliario Rural establece que el 65% de lo recaudado corresponde al Ejecutivo provincial, el 12% se destina al Fondo Compensador de Mantenimiento y Obras Viales, el 3% al Fondo de Fortalecimiento de Programas Sociales y Saneamiento Ambiental y el 20% a los municipios por la administración del tributo.
En ese sentido, el diputado Vargas señaló: “Condenar a los municipios a la rigidez burocrática de solo poder perfilar caminos de tierra cuando la red de canales se desborda, es gobernar de espaldas a la cruda realidad de nuestros productores. Si no flexibilizamos con urgencia el uso de estos recursos, nuestra red vial rural desaparecerá bajo el agua”.
“Sabemos cuáles son las consecuencias para los vecinos cuando el Estado llega tarde o se olvida con este tipo de fenómenos climatológicos, lo vivimos en Bahía Blanca con la tormenta, por eso, con este proyecto lo que buscamos es desatarle las manos a los intendentes, que conocen las necesidades de sus vecinos”, sentenció Vargas.