Si bien la mayoría de los gremios docentes aceptó la oferta salarial del 6% en dos tramos que elevó el Gobierno bonaerense de Axel Kicillof, sectores disidentes como La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires y la agrupación Multicolor de Suteba manifiestan su rechazo y convocaron a paros para los próximos días.
Las dos organizaciones forman parte de sectores opositores a las conducciones sindicales que integran el Frente de Unidad Docente Bonaerense (FUDB), que avaló el acuerdo salarial. Sus cuestionamientos apuntan tanto al monto del aumento como a los mecanismos con los que se resolvió la negociación.
La Asociación de Maestros de la Provincia de Buenos Aires convocó a un paro para el martes 20 de octubre y anunció una olla popular para el miércoles 21 frente a la Gobernación bonaerense, a la que calificó como “la casa del ajustador Kicillof”.
La agrupación calificó de “miserable” la propuesta salarial y cuestionó que el incremento no alcanza para compensar la pérdida del poder adquisitivo de los docentes. Como parte de sus críticas, sostuvo que los $10.491 incorporados al básico no alcanzan para comprar medio kilo de milanesas.
El sindicato desglosó el aumento en $10.491 al básico, $4.256 correspondientes al código 455 y $921 al incentivo docente. Sobre esos últimos componentes, denunció que se trata de sumas que se pagan “en gris” y “en negro”, respectivamente, y concluyó: “No es aumento, es ajuste”.

Además, apuntó contra el FUDB por el modo en que se comunicó la oferta salarial. La organización sostuvo que la propuesta ya había sido acordada el 13 de octubre, según consta en el acta paritaria, pero que el 15 de octubre las conducciones sindicales presentaron el proceso como si la negociación continuara abierta.
Desde la agrupación también cuestionaron la distancia entre las expectativas que había generado el gobierno bonaerense respecto de diferenciarse de las políticas nacionales de ajuste y el resultado de la negociación. Según plantearon, el malestar también se refleja en desafiliaciones a los sindicatos que integran el frente gremial.
Por su parte, la lista Multicolor de Suteba, un espacio disidente vinculado al Frente de Izquierda, rechazó el mecanismo de aprobación de la propuesta salarial y reclamó que la decisión se someta a asambleas en las escuelas.
La agrupación denunció que la conducción sindical pretendía aprobar la oferta sin mandato de las bases y cuestionó el resultado de la negociación. Según su comunicado, el gobierno bonaerense ofreció un aumento del 6% en dos tramos, insuficiente para revertir el deterioro salarial y la sobrecarga laboral que atraviesa la docencia.
La Multicolor convocó a un paro provincial para el miércoles 21 de octubre y a una movilización a la Dirección General de Cultura y Educación (DGCyE) para el jueves 22. También propuso profundizar el plan de lucha con otras 48 horas de paro y movilización la semana siguiente.

“Impulsemos asambleas de escuela para tratar la oferta salarial y votar el plan de lucha”, planteó el sector disidente, que reclama que las medidas se definan con participación de los docentes.
Así, sectores con menor representación en la provincia de Buenos Aires alzan la voz contra los incrementos propuestos por el Ejecutivo que lidera Kicillof y también contra las conducciones de los sindicatos que aceptaron la oferta