El mediodía del jueves la violencia y la inseguridad se volvieron a pasear frente a la puerta del despacho del Gobernador Axel Kicillof. Al menos tres delincuentes irrumpieron en un inmueble ubicado sobre Calle 4, a metros de la sede del Club Gimnasia y Esgrima de La Plata, donde robaron el consultorio de un pediatra al que mantuvieron cautivo junto a la madre y una mujer que se presentó con la hija de 10 años.
Las víctimas fueron maniatadas y encerradas en una habitación cerca de dos horas.
El tremendo suceso comenzó alrededor de las 13 cuando sonó el timbre de la casa donde, además, funciona la consulta del médico infantil. La madre del profesional abrió la puerta para recibir a la visita y un desconocido la sorprendió cuando le tapó la boca y la arrastró al interior para que ingresen al menos dos cómplices. A continuación y bajo amenazas, también redujeron al médico.

El hombre y la madre, de 84 años, fueron trasladados a una habitación del primer piso donde los maniataron y mantuvieron vigilados.
Los cómplices recorrieron cada ambiente de la vivienda y no dejaron cajones o muebles sin revisar y desbaratar, en busca de efectivo y elementos de valor. Poco después el sonido del timbre llevó más tensión al dramático momento.
Uno de los ladrones se acercó a la puerta principal donde aguardaba una madre y la hija de 10 años: la mujer se había presentado para que el pediatra atienda a la menor. El sujeto las recibió y para disimular lo que ocurría, les comunicó que el médico estaba con otro paciente y que debían esperar.

A continuación el delincuente dialogó con uno de los cómplices a través del teléfono celular y le comunicó lo que ocurría. Desde el interior del domicilio le indicaron que les permita pasar para evitar sospechas y que correrían la misma suerte que los dueños de casa.
Pocos minutos después, la madre y la niña fueron trasladadas a la habitación y la mujer también fue maniatada.
Las víctimas permanecieron reducidas cerca de dos horas y las obligaron a entregar las contraseñas de los teléfonos celulares para que les vacíen las billeteras virtuales. Cuando la banda abandonó el domicilio, el médico se logró liberar y llamó al 911 luego de desatar a las mujeres.
Hasta el momento los delincuentes que se llevaron un botín no precisado, permanecen prófugos y son intensamente buscados.