Axel Kicillof volvió a referirse a su futuro político de cara a las elecciones presidenciales de 2027, durante una entrevista en Futurock. En una jugada que parece grotesca y paradójica, el gobernador bonaerense fue consultado directamente sobre si quiere ser presidente, y evitó dar una respuesta definitiva y sostuvo que estará “donde tenga que estar”, en medio de las tensiones internas que atraviesan al peronismo.
“Me parece que las candidaturas pueden representar un problema de división”, afirmó el mandatario provincial mientras gente de su propio espacio habla de “Axel 2027”. En ese sentido, destacó la construcción del Movimiento Derecho al Futuro (MDF), el espacio político que impulsa, y remarcó que su prioridad es consolidar una propuesta que reúna a distintos sectores.
Lejos de confirmar una postulación, Kicillof buscó despejar las interpretaciones sobre su silencio y aclaró que no intenta hacerse el misterioso. “No quiero poner el carro delante de los caballos”, señaló, al plantear que todavía falta tiempo para ordenar las candidaturas y definir una estrategia común de cara a la disputa presidencial.
Con un escenario caliente dentro del peronismo, con Máximo y sus constantes pedidos por Cristina, y el operativo clamor del Frente Renvoador por Sergio Massa, en paralelo, el MDF avanza con una construcción política propia. El espacio kicillofista sigue sin reconocer a Cristina como candidata para los próximos comicios. Si bien Kicillof no oficializó sus aspiraciones presidenciales, sus movimientos políticos y el crecimiento de su espacio alimentan las especulaciones sobre una posible competencia por el liderazgo nacional del peronismo.
El gobernador también hizo hincapié en la necesidad de ampliar la convocatoria y sumar a sectores que tuvieron distintas posiciones políticas. “Tratemos de ir a algo lo más amplio que podamos”, planteó. Sobre el horizonte electoral, cerró con una pregunta dirigida al escenario político nacional: “Pero a tres años de vista, ¿cuatro años más de Milei?”.