En la tarde del domingo la tragedia sobrevoló la zona oeste del Conurbano Bonaerense y otra vez puso bajo la lupa a la intervención del Estado en complejos casos de salud mental.
En esta ocasión un joven de 20 años que tendría problemas psiquiátricos, se presentó a comprar combustible en una estación de servicio que la petrolera Shell tiene en el barrio Pompeya, en Merlo. El muchacho identificado como L.D.J. pidió que le llenen un bidón y momentos después roció el combustible sobre trabajadores, un vehículo y en sus ocupantes.
La rápida reacción de los playeros evitó que se produzca un incendio con consecuencias fatales.

Un joven con problemas psiquiátricos intentó incendiar una #shell en #Merlo. Con combustible roció un auto y a los playeros. Lo redujeron y detuvieron @MerloGob @SaludBAP @saludmentalpba @BAProvincia #CronosNoticias #Pompeya https://t.co/fTNpJP7Mii
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) October 13, 2026
Alrededor de las 14:30 el joven que no era desconocido para los trabajadores, se presentó en la Shell ubicada en el cruce de Av. Balbín y Gaboto. Luego de esperar un par de minutos y como ocurre en varias ocasiones, el cliente le pidió a un empleado que le cargue el combustible en el recipiente plástico.
Momentos después y cuando debía pagar, el muchacho cruzó entre dos surtidores y le arrojó nafta a un playero, luego repitió la maniobra con un automovilista y sobre su vehículo que estaba recibiendo la carga. A continuación se acomodó en el asiento del conductor y roció a la mujer que salió disparada del asiento del acompañante.
En ese momento los encargados desconectaron los surtidores y algunos playeros, para prevenir que incendie el combustible derramado, utilizaron los extintores y arrojaron el polvo químico dentro, sobre y alrededor del vehículo del cliente.
El pirómano abandonó el rodado bajo la nube que provocaron los matafuegos y corrió hasta otra isla de surtidores. El desequilibrado se apoderó de una manguera y pretendió derramar nafta pero el sistema estaba desconectado.
Los trabajadores lo persiguieron con los extintores y un automovilista que pasaba por el lugar y observó la increíble escena, le cerró el paso en la avenida y lo inmovilizó.

Un móvil del Comando de Patrullas de Merlo se acercó al lugar en pocos minutos y aprehendió al muchacho que fue trasladado al Destacamento Pompeya de la policía Bonaerense y quedó a disposición de la Justicia.
La fiscalía ordenó que lo deriven al Pabellón psiquiátrico del Hospital Posadas y aguarda los resultados de diversas pericias para resolver las medidas judiciales.