El fin de semana largo del 12 de octubre movilizó a 1.490.400 turistas en todo el país y generó un impacto económico de $313.610 millones, según el balance de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME). Pese al aumento de viajeros frente a 2025, el gasto total cayó un 2,2% en términos reales.
El relevamiento señaló que predominaron las escapadas de cercanía, las reservas de último momento y un consumo más selectivo. Si bien cada turista gastó más por día en términos reales, la reducción de la estadía promedio limitó el movimiento económico total y dejó un resultado inferior al registrado durante el mismo feriado del año pasado.
El costo de viajar también condicionó las decisiones de los argentinos. De acuerdo con el Instituto de Economía de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE), una familia de cuatro integrantes necesitó en promedio $1.072.600 para pasar el fin de semana largo, incluyendo transporte en colectivo y alojamiento. El monto equivale al 53% de un salario formal promedio.


En lo que va de 2026, ya se registraron ocho fines de semana largos que reunieron a casi 13 millones de viajeros y generaron un impacto económico acumulado de $3,4 billones, según la CAME. En esas fechas, la estadía promedio fue de 2,37 días y el gasto diario por persona alcanzó los $111.282, en un contexto de presupuestos ajustados.
El balance refleja una tendencia marcada: cada vez más personas aprovechan los feriados para hacer escapadas, pero buscan alternativas que les permitan cuidar el bolsillo. Las estadías breves y las decisiones de consumo más prudentes condicionan el movimiento turístico y reducen el impacto económico, incluso cuando crece la cantidad de viajeros.