Javier Milei y Patricia Bullrich mantuvieron un desayuno de trabajo de más de dos horas en la Quinta de Olivos, en Buenos Aires, para abordar las diferencias que atraviesa con La Libertad Avanza. El encuentro, realizado en medio de las tensiones internas del espacio libertario, buscó recomponer la sintonía entre el Presidente y la senadora, que viene cuestionando decisiones del Gobierno.
Tras la reunión, Bullrich publicó en su cuenta de X que mantuvo una “conversación profunda con el Presidente” y aseguró que hablaron de todos los temas con sinceridad. Milei, por su parte, compartió una fotografía del encuentro en Instagram y lo definió como un desayuno de trabajo para conversar a fondo. Ambos mensajes buscaron transmitir una imagen de entendimiento.
Sin embargo, el gesto de unidad no estuvo acompañado por anuncios de cambios en la estrategia oficial ni por señales concretas de que las diferencias hayan quedado resueltas. Bullrich ratificó su pertenencia al espacio, pero también dejó en claro que mantiene sus planteos. Al frente del bloque libertario en el Senado, busca conservar margen de decisión y participación en las definiciones políticas.

Uno de los principales focos de tensión está vinculado con la estrategia legislativa y la falta de coordinación entre la Casa Rosada y quienes deben defender las iniciativas oficiales en el Congreso. A esas diferencias se suman los cuestionamientos sobre la economía y los pliegos judiciales.
Uno de los episodios más recientes de la interna ocurrió en septiembre, cuando Bullrich cuestionó cambios sobre discapacidad incorporados al proyecto de Presupuesto 2027 sin una discusión previa, según denunció. “Yo siento que me toman de tonta”, afirmó entonces, al reclamar mayor coordinación dentro de la mesa política. Su malestar apuntó tanto al contenido de las modificaciones como a la falta de información anticipada.
El conflicto expuso las diferencias entre las decisiones del Ejecutivo Nacional y los dirigentes encargados de reunir apoyo en el Congreso. Bullrich advirtió que desconocer medidas antes de su difusión la dejaba expuesta ante otros legisladores y complicaba las negociaciones.