En pocos meses y cuando haga el balance de su 2026, Adriana marcará al jueves 8 de octubre como el peor día del año. La mañana fue buena, visitó a la hija y la nieta, y la jornada se trastornó cuando regresó a su casa de Remedios de Escalada. Tres jóvenes malandras que deambulaban por la zona con la intención de perjudicar al prójimo, la amenazaron con un arma de fuego y le robaron la camioneta.
Como realiza de forma habitual, Adriana estacionó la Renault Sandero en la acera y a metros de su domicilio ubicado sobre la calle Almeyda. La mujer se demoró unos minutos en preparar las pertenecías que debía bajar y en ese momento no se percató que sus movimientos eran vigilados.
Tres adolescentes que serían conocidos y autores de varios delitos en la zona, la observaron desde la esquina más lejana y entre risas prepararon el robo. Los malandras no se perdieron detalle y para iniciar el ataque aguardaron a que se detenga y apague el motor.

Una vecina de #RemediosdeEscalada fue sorprendida por tres adolescentes que la amenazaron con un arma de fuego y le robaron el auto @lanusmunicipio @aJulianAlvarez @BAProvincia @JaviAlonsook @MinSeguridad_Ar @justiciayddhhBA #CronosNoticias https://t.co/Lcx8VjBbBg
— Cronos Noticias (@Cronos_Noticias) October 9, 2026
Instantes después se abalanzaron sobre la Sandero a la carrera y el que portaba un arma de fuego apuntó a la mujer por la ventanilla. Como es habitual en los robos piraña y al voleo, los rastreros les dieron órdenes con gritos y la amenazaron de muerte para amedrentarla.
Por el miedo y la traumática situación, Adriana demoró en abandonar el habitáculo pero no se resistió y descendió con los brazos en alto.
Los menores se apoderaron del Sandero y momentos después se alejaron con rumbo desconocido.
La mujer realizó la denuncia policial y en las primeras horas del viernes el automóvil fue hallado en el barrio San José. El vehículo tenía un fuerte choque en el lado izquierdo y numerosos faltantes, entre ellos las patentes.
Antes de abandonarlo los rastreros se apoderaron de la cartera donde Adriana tenía documentación personal, tarjetas bancarias y algo de efectivo. También le sustrajeron el teléfono celular, vestimenta y las llaves de la vivienda.
A pesar de que estarían identificados, el paradero de los jóvenes ladrones es desconocido.